El amor más fuerte es aquel que puede mostrar su fragilidad.

Paulo Coelho

Paulo Coelho

Profesión: Novelista
Nacionalidad: Brasileño


El amor más fuerte es aquel que puede mostrar su fragilidad. Paulo Coelho

Sugerencias para ti :

Las tristezas no se quedan para siempre, cuando caminamos en la dirección a lo que siempre deseamos.

Mi corazón, en su último suspiro, me ha dicho qué hay otros mundos además de este, en los que no me veré obligada a suplicar la compañía de un hombre que llene estos días y noches vacíos.

No escogemos nuestras vidas, pero sí decidimos que hacemos con las alegrías y tristezas que recibimos.

Procura vivir. Deja los recuerdos para los viejos —decía él. Quizá el amor nos hace envejecer antes de tiempo, y nos vuelve más jó- venes cuando pasa la juventud. Pero ¿cómo no recordar aquellos momentos?

A veces, estamos tan apegados a nuestro modo de vida, que rechazamos maravillosas oportunidades simplemente porque no saben qué hacer con ellas.

No todo en la vida es de un color o de otro. Miren sino el arco iris.

Resististe bravamente a todas mis tentativas de transformarte en héroe. Esto hizo muy difícil nuestra relación, hasta que comprendí que lo Extraordinario reside en el Camino de las Personas Comunes. Hoy en día esta comprensión es lo más precioso que poseo en mi vida.

Cuando cada día es como el siguiente, es porque somos incapaces de reconocer las buenas cosas que ocurren cada día.

A veces es imposible detener el río de la vida.

Ciertas cosas son tan importantes que necesitan ser descubiertas solas.

He aprendido que esperar es la parte más difícil, y también quiero acostumbrarme a eso; saber que tú estás conmigo, aunque no estés a mi lado.

Tienen miedo de realizar sus mayores sueños porque consideran que no los merecen, o no van a conseguirlos.

No podemos juzgar la vida de otros, ya que cada persona conoce su propio dolor y sus propias renuncias. Una cosa es sentir que estás en el camino correcto, pero otra es pensar que el tuyo es el único camino.

Por aquella carretera que ahora mis pies pisaban, millones de personas habían pasado durante doce siglos. En el caso de ellas, llegar donde querían era sólo una cuestión de tiempo. En mi caso, las trampas de la Tradición estaban siempre representando un obstáculo por vencer, una prueba que tenía que ser cumplida.