Yo no sé si el mundo es triste o malo, ni siquiera me importa, porque el sufrimiento de los demás me resulta aburrido e indiferente. Siempre que no lloren o se lamenten, cosa que me irrita y molesta, su sufrimiento no me despierta ni un encogerme de hombros, tan profundamente me pesa mi desprecio por ellos.

Fernando Pessoa