La naturaleza concede libertad hasta a los animales.

La naturaleza obra sin maestros.

La Naturaleza reparte bien sus dones y nunca añade miel sobre hojuelas.

La naturaleza no se apresura, pero todo lo cumple.

La naturaleza no sólo es armónica, sino terriblemente contradictoria y caótica.

La naturaleza misma ha impreso en la mente de todos la idea de un Dios.

La Naturaleza eterna venga inexorablemente la transgresión de sus preceptos.

La naturaleza a menudo se oculta, a veces se supera, rara vez se extingue.

La naturaleza está repleta de razonamientos que no tuvo nunca la experiencia.

La naturaleza siempre tiene más fuerza que la educación.

La naturaleza es de las mejores cosas que podemos disfrutar los seres humanos.

La naturaleza es un espectáculo que se desarrolla frente al hombre.

La naturaleza está siempre en acción y maldice toda negligencia.

La naturaleza del hombre es malvada. Su bondad es cultura adquirida.

La naturaleza apenas nos da lo mejor; para eso debemos recurrir al arte.

La naturaleza es el arte de Dios.

La naturaleza no puede ser ordenada sino siendo obedecida.

La naturaleza no da la virtud: es el arte de hacerse bueno.

La naturaleza nunca hace nada sin motivo.

La naturaleza no hace nada en vano.

La naturaleza siempre favorece a los que desean salvarse.

La naturaleza no nos otorga la virtud: ser buenos es un arte.

La naturaleza está contenta con la simplicidad. Y la naturaleza no es tonta.

La naturaleza y los libros son de los ojos que los ven.

La naturaleza siempre ha tenido más fuerza de la educación.

La naturaleza aborrece el vacío.

La naturaleza de los hombres es la misma, solo sus hábitos los separan.

La naturaleza humana es buena y la maldad es esencialmente antinatural.

La naturaleza es realmente maravillosa. Solo el hombre es verdaderamente sucio.

La naturaleza del romanticismo es la incertidumbre.

Cuando está lo suficientemente oscuro, puedes ver las estrellas.

La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.