El mal no es lo contrario, sino la carencia de bien.

El mal para quien lo fuera a buscar.

El mal ajeno, de pelo cuelga.

El mal brota siempre donde falta el amor.

El mal es siempre posible. La bondad es una dificultad.

El mal no es lo que entra en la boca del hombre, sino lo que sale de ella.

El mal que hacemos es siempre más triste que el mal que nos hacen.

El mal pago añade mérito a las buenas obras.

El mal es la raíz del misterio, el dolor es la raíz del conocimiento.

El mal conoce el bien, pero el bien no conoce el mal.

El mal uso del lenguaje trae al diablo en el alma.

El mal no está en tener faltas, sino en no tratar de enmendarlas.

El mal gusto es creativo. Es el dominio de la biología sobre la inteligencia.

El mal de nuestro tiempo es la superioridad. Hay más santos que hornacinas.

El mal temperamento te hará quedar como un tonto tarde o temprano.

El mal de la calumnia es semejante a la mancha de aceite; deja siempre huellas.

El mal existe, pero no sin el bien, como la sombra existe, pero no sin la luz.

El mal es la sustitución sistemática de lo abstracto por lo concreto.

El mal se hace todo junto y el bien se administra de a poco.

El mal es la noche del espíritu.

El mal como tal no existe, sino lo que existe es una ausencia del bien.