¡Oh, rencor! Demasiada vejez para juventud tan tierna…

Cayó en la melancolía, luego en la inapetencia, y por esta fatal pendiente es la que ahora le hace desvariar y que todos lamentamos.

¿No sabéis que las virtudes de algunos son sus enemigos?

¡Oh, Romeo, Romeo! ¿Por qué eres Romeo? Renuncia a tu padre, abjura tu nombre; o, si no quieres esto, jura solamente amarme y ceso de ser una Capuleto.

El pájaro que ha quedado apresado en una zarza empieza a temer, con las alas temblorosas, cualquier zarza que ve.

Luchar hasta el último aliento.

¿Qué cosa es, si no? Locura juiciosa, amargor que asfixia, dulzor que conforta.

La expectativa es la raíz de toda la angustia.

Divertirse sería algo muy aburrido si todo el año fuera de fiesta.

Sabemos lo que somos, pero no sabemos lo que podemos ser.

El amor no se ve con los ojos, sino con el corazón.

La locura de los grandes no debe irse.

Nada puede venir de la nada.

¿Si nos injurian, no debemos vengarnos?

¿Y que nosotros, ignorantes y débiles por naturaleza, padezcamos agitación espantosa con ideas que exceden a los alcances de nuestra razón?

Ama a todos, confía en unos pocos, no le hagas mal a ninguno.

¡El mundo esta desquiciado! ¡Vaya faena, haber nacido yo para querer arreglarlo!

¡Lastima del amor! A pesar de la venda que lleva, ve, aun sin ojos, la manera de lograr su proposito.

No hay noche, por larga que sea, que no encuentre el día.

Si no alimentará a nada más, alimentará mi venganza.

¿Y qué se obtiene impidiendo el recreo sino tristeza y un tedio melancólico, parientes de la sombría y desolada desesperación, y a sus talones una gran tropa infecciosa de pálidas dolencias y enemigos de la vida?

¡Cómo! ¿Se va sin decir palabra? Sí, así debe hacerlo el amor verdadero. No puede hablar.

¡Oh amor poderoso¡ Que a veces hace de una bestia un hombre, y otras, de un hombre una bestia.

La ingratitud es monstruosa.

Si la música es el alimento del amor, que siga sonando.

¡Oh, amor poderoso! Que a veces hace de una bestia hombre, y otras, de un hombre una bestia.

La virtud es audaz. Y la bondad nunca tiene miedo.

Mi desolación empieza a crear una mejor vida.

La discreción es la mejor parte del valor.

La melancolía es la enfermera del frenesí.

Sabemos lo que somos, pero ignoramos lo que podemos ser.

¿Durmiendo? No importa. Disfruta del dulce y profundo rocío del sueño. Tú no sufres las visiones y quimeras que dibuja la ansiedad en la mente de los hombres; por eso duermes tan a gusto.

¡Mi amor ha nacido de mi único odio! Muy pronto le he visto y tarde le conozco. Fatal nacimiento de amor habrá sido si tengo que amar al peor enemigo. Romeo y Julieta.

Loco es aquel que intenta expulsar su propia sombra y se pierde en ella.

Sabemos lo que somos, pero aún no sabemos lo que podemos llegar a ser.

Es un hombre sabio el que conoce a su propio hijo.

Hay puñales en las sonrisas de los hombres; cuanto más cercanos son, más sangrientos..

Las palabras están llenas de falsedad o de arte, la mirada es el lenguaje del corazón.

Prefiero tener un tonto para hacerme feliz, que la experiencia para ponerme triste.

No hay nada, a menos que nuestro pensamiento lo cree.

¡Oh amor poderoso! Que a veces hace de una bestia un hombre, y otras, de un hombre una bestia.

La venganza está en mi corazón, la muerte en mi mano, la sangre y la venganza están golpeando mi cabeza.

¿Sabia yo lo qué es amor? -Ojos jurad que no. Porque nunca había visto una belleza así.

¡Bah! querido, un fuego sofoca a otro fuego, un dolor se aminora por la angustia de otro dolor: hazte mudable y busca remedio en la contraria mudanza; cura una desesperación con otra desesperación, haz que absorban tus ojos un nuevo veneno y el antiguo perderá su ponzoñosa acritud.

¿Quién podría evitar que tenga un corazón para amar y en ese corazón el valor para hacer el amor conocido?

La fortuna trae barcos que no están dirigidos.

Cuando llegan las penas, no llegan como espías solitarios, sino en batallones.

¿Será bien que el corazón padezca, queriendo neciamente resistir a lo que es y debe ser inevitable, a lo que es tan común como cualquiera de las cosas que más a menudo hieren nuestros sentidos?

Un hombre que no se alimenta de sus sueños envejece pronto.