La familia es el núcleo de la civilización.

El problema de la mayoría de las personas es que piensan con sus esperanzas o temores o deseos en lugar de con su mente.

Las madres cansadas se dan cuenta de que las nalgadas toman menos tiempo que el razonamiento y penetran antes en el asiento de la memoria.

Los banqueros saben que la historia es inflacionaria y que el dinero es lo último que un sabio acumulará.

La ciencia nos da conocimiento, pero solo la filosofía puede darnos sabiduría.

La paternidad debe ser un privilegio de la salud, no un derivado de la agitación sexual.

No decir nada, sobre todo cuando hablar, es la mitad del arte de la diplomacia.

La educación es la trasmisión de la civilización.

El conocimiento es el ojo del deseo y puede convertirse en el piloto del alma.

Toda ciencia comienza como filosofía y termina siendo arte.

La Educación es el descubrimiento de nuestra propia ignorancia.

Una de las lecciones de la historia es que nada es a menudo una buena cosa para hacer y siempre algo inteligente que decir.

Hace sesenta años sabía todo; ahora no sé nada; la educación es un descubrimiento progresivo de nuestra propia ignorancia.

La civilización existe por consentimiento geológico, sujeta a cambios sin previo aviso.

La historia sobre todo consiste en la conjetura; el resto es el perjuicio.

Nuestro conocimiento es un espejismo que se aleja en un desierto creciente de ignorancia.

Ningún hombre con prisa puede considerarse civilizado.

No hay nada en el socialismo que no cure un poco de edad o un poco de dinero.

La educación es un descubrimiento progresivo de nuestra propia ignorancia.

La mayoría de nosotros pasamos mucho tiempo en las últimas 24 horas y muy poco tiempo en los últimos seis mil años.

En mi juventud insistí en libertad, y en mi vejez insisto en orden. He hecho el gran descubrimiento de que la libertad es un producto del orden.