La gran tragedia de la ciencia - el asesinato de una hermosa hipótesis por un feo hecho.

El hombre de ciencia ha aprendido a creer en justificación, no por fe, sino por verificación.

Los hechos no dejan de existir sólo porque sean ignorados.

Junto a estar en lo cierto, en este mundo, lo mejor es ser claro y estar definitivamente equivocado.

La paciencia y la tenacidad valen más de dos veces su peso en inteligencia.

La ciencia es simplemente sentido común en su mejor momento, es decir, rígidamente precisa en la observación y sin piedad con la falacia en la lógica.

La libertad y el orden no son incompatibles... La verdad es fuerza... La discusión libre es la vida misma de la verdad.

La imaginación es generosa y desprendida; la inteligencia calcula y se aferra a lo que sea.

Trate de aprender un poco de todo y todo sobre algo.

La mejor cosa del mundo no es tanto buscar la felicidad sino ganar paz y respeto por uno mismo.

La imaginación científica siempre se limita a sí misma dentro de los límites de la probabilidad.

El nacimiento de la ciencia fue la muerte de la superstición.

Los resultados de los cambios políticos rara vez son aquellos que sus amigos esperan o que sus enemigos temen.

Enfréntate a la realidad como un niño pequeño, abandona la idea preconcebida, sigue con humildad cualquier abismo adonde la naturaleza te conduzca o no aprenderás nada.

La sociedad difiere de la naturaleza en que persigue una finalidad moral definida.

La cuestión no es quién tiene razón, sino cuál es la razón, eso es lo importante.

Cada gran avance en la sabiduria natural ha incluido el rechazo absoluto de la autoridad.

Es un hecho que el hombre tiene que controlar la ciencia y chequear ocasionalmente el avance de la tecnología.

Las verdades irracionalmente sostenidas pueden ser más perjudiciales que los errores ignorados.

La ciencia es el sentido común organizado donde una teoría hermosa fue asesinada por un hecho feo.

Las mayores dificultades del hombre empiezan cuando puede hacer lo que quiere.

Una de las cosas más tristes de la vida es que, por más que lo intentemos, nunca podemos estar seguros de hacer feliz a la gente, mientras que casi siempre podemos estar seguros de hacerla infeliz.

La ciencia y la literatura no son dos cosas, sino dos caras de una misma cosa.