Cada momento es un fresco comienzo.

Al final del viaje nos encontramos en el punto de partida.

El negocio del poeta no es buscar nuevas emociones, sino utilizar las ordinarias y, al prepararlas para la poesía, expresar sentimientos que para nada están en la emociones reales.

Sabemos demasiado y estamos convencidos de muy poco. Nuestra literatura es un sustituto para la religión, y también lo es nuestra religión.

No cesaremos de explorar, y el final de nuestra exploración será llegar donde empezamos y conocer el lugar por primera vez.

Hay quienes adquieren la mala costumbre de ser infelices.

Yo he visto el nacimiento y la muerte, pero había pensado que eran diferentes.

Un dolor de muelas, o una pasión violenta, no necesariamente disminuye con conocer sus causas, su carácter, su importancia o insignificancia.

Solo aquellos que se arriesgan a ir demasiado lejos sabrán lo lejos que pueden llegar.

Cada experiencia es una paradoja ya que significa que es absoluta y sin embargo, es relativa; que de alguna manera siempre va más allá de sí misma y sin embargo nunca se escapa de sí misma.

Sólo aquellos que se arriesguen a ir demasiado lejos pueden descubrir qué lejos se puede ir.

En el hogar es donde uno comienza.

Eres la música mientras la música dura.

Las palabras del año pasado pertenecen al lenguaje del año pasado. Las palabras del próximo año esperan otra voz.

No debemos dejar de explorar. Y al final de nuestras exploraciones llegaremos al lugar del que partimos, y lo conoceremos por primera vez.

Porque el amor sería amar lo que no conviene; existe todavía la fe, pero la fe, el amor y la esperanza aún están por llegar.

Si no tienes fuerza para imponer tus propias condiciones a la vida, debes aceptar las que ella te ofrece.

Hay épocas en que uno siente que ha caído a pedazos y a la vez se ve a sí mismo en mitad de la carretera estudiando las piezas sueltas, preguntándose si será capaz de montarlas otra vez y qué especie de artefaco saldrá.

El final es el lugar del que partimos.

Nuestro enorme respeto para una persona bien educada es una alabanza suficiente para la literatura.

El conocimiento es siempre una cuestión de grado: no puedes poner tus dedos sobre el dato más simple de todos y decir "ésto lo sabemos".

Los poetas inmaduros imitan; los poetas maduros roban; los malos estropean lo que roban, y los buenos lo convierten en algo mejor.

Los negocios hoy en día consisten en persuadir a las muchedumbres.

¿Dónde está la vida que hemos perdido viviendo? ¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido en el conocimiento? ¿Dónde está el conocimiento que hemos perdido en la información?

Hacer lo útil, decir lo justo y contemplar lo bello es bastante para una vida de hombre.

No creo que uno envejece. Creo que lo que ocurre temprano en la vida es que a cierta edad uno se detiene y se estanca.

Moverse entre las patas de las mesas y las sillas, levantarse o caerse, aferrarse a los besos y los juguetes, avanzar audazmente, alarmarse repentinamente, retirarse a la esquina del brazo y la rodilla, deseosos de ser tranquilizados, encontrar placer en el brillo fragante del Árbol de Navidad.

Así que el amante debe luchar por las palabras.

La mayor parte de los problemas del mundo se deben a la gente que quiere ser importante.

Los hombres viven del olvido; las mujeres, de recuerdos.

¿Dónde está todo el conocimiento que perdimos con la información?

No harán muy grandes cosas los vacilantes que dudan de la seguridad.

No dejaremos de explorar y al final de nuestra búsqueda llegaremos a donde empezamos y conoceremos por primera vez el lugar.

Soy un anglo-católico en la religión, un clasicista en la literatura y un realista en la política.

Yo le dije a mi alma, permanece quieta y espera sin esperanza. Porque la esperanza podría ser la esperanza de lo inadecuado.