En cada momento estamos absolutamente perfectos para lo que se requiere en nuestro viaje.

La vida es un sistema equilibrado de aprendizaje y evolución. De placer y dolor. Cada situación en nuestra vida sirve a un propósito. Depende de nosotros reconocer lo que podría ser ese propósito.

En tu propia vida es importante saber lo espectacular que eres.

Perdona. Aprende. Sigue adelante. Deja que tus lágrimas rieguen las semillas de tu futura felicidad.

La suerte es una palabra que la amargura enseña a los ignorantes.

Planta las semillas de la felicidad, la esperanza, el éxito y el amor; todo va a volver a ti en abundancia. Esta es la ley de la naturaleza.

A veces los problemas no requieren una solución para resolverlos; en su lugar, requieren madurez para superarlos.

La vida es un sistema balanceado de aprendizaje y evolución. Toda situación sirve a un propósito. Nos corresponde a nosotros decidir cuál podría ser ese propósito.

Cuando guardas rencor, quieres que el dolor de otra persona refleje tu nivel de dolor, pero ambos raramente se encuentran.

Deja de tratar de “arreglarte” a ti mismo; ¡No estás roto!, sólo se ha roto el amor por un momento, tú eres alguien perfectamente imperfecto y poderoso sin medida.

Deja de tratar de “arreglarte” a ti mismo; ¡no estás roto! estás perfectamente imperfecto y poderoso sin medida.

Dejar ir significa llegar a la conclusión de que algunas personas son una parte de tu historia, pero no una parte de tu destino.

Tú tienes un regalo único para ofrecer a este mundo. Sé fiel a ti mismo, sé amable contigo mismo, lee y aprende acerca de todo lo que te interesa y mantente alejado de las personas que te depriman. Cuando tú te tratas amablemente y respetas la singularidad de los que te rodean, este mundo te va a dar un regalo increíble… ¡TÚ! .

¿Cómo sería tu vida diferente si… dejaras de permitir a otras personas que envenenen el día con sus palabras o pensamientos? Deja que hoy sea el día… Siéntene firme en la verdad de tu belleza y el viaje a través de tu día sin la necesidad de la validación de los demás.

La relación más importante que jamás tendrás es la relación contigo mismo.