El talento es un cuchillo sin filo que no cortará nada a menos que se maneje con gran fuerza.

Por la noche los pensamientos tienen la desagradable costumbre de escapar de su correa y correr libremente.

Si está en San Francisco la seguiré allí. Si está en Tokyo la seguiré allí. Y si está en el infierno la seguiré allí. ¿Por qué no?. Allí es donde acabaremos de todas formas y probablemente juntos.

Si no nos tenemos el uno al otro, nos volvemos locos de soledad. Cuando lo hacemos, nos volvemos locos con la convivencia.

Le dio un largo beso de despedida mientras la alarma de la ciudad resonaba en el frío aire de octubre, y él le acarició el cuello mientras sus bocas estaban unidas, algo que a ella siempre le había hecho vibrar y que él ya casi nunca hacía. Su caricia, allí, al sol... Brenda tampoco olvidó eso jamás... Cuando Brenda volvió a verlo, estaba muerto.

La niña lo abrazó por el cuello. Era una de las mejores sensaciones que había sentido en toda su vida.

Se rió de las estrellas, asustada pero libre.

Las palabras crean oraciones; las oraciones crean párrafos; a veces los párrafos se aceleran y comienzan a respirar.

Los que pueden, lo hacen; los que no pueden, cuestionan las decisiones de los que pueden.

Son los hombres quienes se declaran a la luz de la luna y son las mujeres quienes piden el divorcio. No siempre ocurre así; pero casi siempre.

No hago más que percibirle... sentirle... en todos los rincones.

Lo que Darwin fue demasiado educado para decir, amigos míos, es que vinimos a gobernar la tierra no porque fuéramos los más inteligentes, ni siquiera los más mezquinos, sino porque siempre hemos sido los hijos de puta más locos y asesinos de la jungla.

Nuestras miradas se encontraron y se produjo esa clase de perfecto entendimiento que no necesita palabras.

Escribir no se trata de ganar dinero, ser famoso, tener citas, tener relaciones sexuales o hacer amigos. Al final, se trata de enriquecer las vidas de quienes leerán tu trabajo y también de tu propia vida. Se trata de levantarse, recuperarse y superarse.

La compasión no era amor, pensó Barbie…, pero si eres un niño, darle ropa a alguien que está desnudo tenía que ser un paso en la dirección adecuada.

Querer más es solo una receta para la angustia.

La escuela secundaria no es un lugar muy importante. Cuando uno está asistiendo a ella se imagina que es una gran cosa, pero, cuando termina, nadie cree que haya sido tan formidable a no ser que tenga algunas cervezas de más en el cuerpo.

Si un hombre destrona a Dios en su corazón entonces satan debe ocupar su lugar.

Me parece recordar una explosión de placer que hizo desaparecer el dolor de un modo breve pero total, como no habrían podido conseguir todos los «Darvon» del mundo...

Cuando se trata del pasado, todos escriben ficción.

Los necios son los únicos que están absolutamente seguros de que conseguirán lo que se merecen. Aquel viejo dicho le hizo pensar eh el patizambo de la cicatriz que había sido el mejor maestro de su vida.

Al final, sólo había dos reglas para convivir con el miedo (creía que vencer el miedo era un mito), y las repetía para sus adentros mientras esperaba. Primera, debo aceptar las cosas sobre las que no tengo ningún control; y segunda, debo convertir las adversidades en ventajas.

Todos cayeron del árbol y se rompieron el brazo alguna vez, todos recuerdan lo travieso que fueron cuando eran niños, lo que no recuerdan, es a sus madres levantándose en medio de la noche para darles una aspirina.

La mente puede calcular, pero el espíritu anhela, y el corazón sabe lo que el corazón sabe.

En un libro, todo habría salido de acuerdo con el plan, pero la vida es tan jodidamente desordenada...

Si lo que estás escribiendo no es para ti, no funcionará.

Salió de la habitación, pensando que de nuevo había tenido un acceso de mal genio. No había sido grave, sólo lo suficiente para sentirse mal y asustado. Con una copa se le pasaría.

La supervivencia no es cuestión de cortesía ni de disculpas.

¿Había existido jamás una adolescente que no se sintiera inmortal?

La voz del diablo es dulce de escuchar.

No quería ninguna cosa nueva, nunca más. Sólo quería comer, dormir, soñar y volver a comer.

Escribir con la puerta cerrada, reescribir con la puerta abierta.

Un hombre con una buena esposa es la más afortunada de las criaturas de Dios.

Cuando los hombres estaban cachondos, el cerebro pasaba a modo carta de ajuste y toda la sangre fluía hacia la entrepierna.

Ella me coge de la mano como una mujer en un sueño. Está en un sueño y yo también. Como todos los dulces sueños, será corto..., pero es la brevedad la que hace la dulzur, ¿no es así? Sí, eso creo. Porque cuando el tiempo ha pasado, nunca lo puedes recuperar.

En la oscuridad no parecía importar que casi todas las respuestas fueran absurdas.

Donna tuvo la sensación de que ambos habían llegado a conocerse íntimamente y que no podría haber descanso ni término para ninguno de los dos hasta que hubieran explorado aquella terrible relación y hubieran llegado a una conclusión definitiva.

Todo buen matrimonio es un territorio secreto, un espacio necesariamente en blanco en el mapa de la sociedad. Lo que los demás no saben de él es lo que lo hace tuyo.

Caemos de la matriz a la tumba, de una oscuridad y hacia la otra, recordando poco de uno y sin saber nada del otro… excepto a través de la fe.

Un pistolero conoce el orgullo, hueso invisible que hace que la cabeza se mantenga erguida.

Nunca vi ninguna de las historias de mi papá. Mi madre dijo que tenía montones y montones de manuscritos.

Y acaso la mayor bendición fue que nunca supimos que nos quedaba poco tiempo.

El amor es lo que mueve el mundo. Es la única cosa que permite a hombres y mujeres seguir en pie en un mundo donde la gravedad siempre parece estar queriendo derribarlos, llevarlos hacia abajo, hacerles arrastrarse.

El talento es algo maravilloso, no lo dejes de lado.

Hay más ropas que aquellas con las que vistes tu cuerpo, todo profesor lo sabe, y la comida no es solo lo que te llevas a la boca. La señorita Mimi había alimentado y vestido a muchos. Y yo me incluyo entre ellos.

Puedes, deberías, y si eres lo suficientemente valiente para empezar, lo harás.

Cuatro tragos al año... sólo actúa así alguien a quien la bebida le ha pegado muy fuerte... con fuerza suficiente para hacerle sangrar.

No sabemos los días que cambiarán nuestras vidas. Probablemente igual de bien.

Si un miedo no puede ser articulado, no puede ser vencido.