¿Qué es un poeta? Una persona infeliz que oculta la profunda angustia en su corazón, pero cuyos labios están formados de manera que cuando los suspiros y gritos pasan sobre ellos suenan como música hermosa.

¡Maldito azar! ¡Tú, mi único amigo íntimo, único ser al que creía digno de confianza, de mi alianza y de mi enemistad, siempre inestable y siempre igual a ti mismo, siempre incomprensible, eterno enigma!

La vida sólo puede ser comprendida mirando hacia atrás, pero debe ser vivida mirando hacia adelante.

¡Qué irónico es que precisamente por medio del lenguaje un hombre pueda degradarse por debajo de lo que no tiene lenguaje!

La vida no es un problema a resolver sino una realidad a experimentar.

¡Los hombres son tan absurdos! Nunca hacen uso de las libertades que tienen y reclaman aquellas que no poseen. Tienen libertad de pensamiento, exigen libertad de expresión.

La angustia, sin embargo, no es hermosa por sí misma, sino solamente cuando aparece acompañada por la energía que sabe dominarla.

El compromiso es, desde luego, el más ridículo de todos los estados y situaciones ridículas. El matrimonio, por lo menos, tiene un sentido, aunque traiga aparejadas muchas molestias. Pero el compromiso es un invento que se debe únicamente al hombre y no honra, desde luego, a su inventor.

La mala conciencia, sin embargo, puede hacer interesante la existencia…

Si te casas lo lamentarás. Si no te casas, también lo lamentarás.

Cuando un hombre habla como un libro impreso, es aburrido escucharle, pero a menudo es muy útil hablar de este modo.

El matrimonio lo pone a uno en conexión fatal con la costumbre y tradición, y las tradiciones y las costumbres son como el viento y el clima, completamente incalculables.

La vida no es un problema que tiene que ser resuelto, sino una realidad que debe ser experimentada.

La paciencia es necesaria, y uno no puede cosechar inmediatamente donde uno haya sembrado.

La fe […] comienza con los movimientos del infinito, y sólo más tarde pasa a los de lo infinito.

La oración no cambia a Dios, pero si cambia a quien la reza.

Por su formidable solemnidad, la muerte es la luz bajo la cual las grandes pasiones, buenas y malas, se vuelven transparentes, fuera de los límites de las apariencias externas.

La gente comúnmente viaja por el mundo para ver ríos y montañas, nuevas estrellas, pájaros chillones, peces extraños, grotescas razas de humanos; caen en un estupor animal que miran boquiabiertos a la existencia y piensan que han visto algo.

La función de la oración no es influir en Dios, sino cambiar la naturaleza del que ora.

La vida solo puede ser comprendida mirando hacia atrás, pero ha de ser vivida mirando hacia adelante.

Un hombre que como ser físico voltea siempre hacia afuera pensando que su felicidad se encuentra afuera de él mismo, finalmente gira hacia adentro y descubre que la fuente está dentro de él.

La gente exige la libertad de expresión como una compensación por la libertad de pensamiento, que rara vez utilizan.

La fe es la pasión más alta en un ser humano. Muchos en cada generación pueden no llegar tan lejos, pero nadie llega más allá.

Existen, como se sabe, insectos que mueren al momento de la fecundación. Lo mismo ocurre con toda alegría: el momento de disfrute más alto, más espléndido de la vida se encuentra acompañado de la muerte.

La puerta de la felicidad se abre hacia dentro. Hay que retirarse un poco para abrirla; si uno la empuja, la cierra cada vez más.

La vejez realiza los sueños de la juventud: mira a Dean Swift; en su juventud construyó un asilo para los enfermos mentales, en su vejez, fue uno de ellos.

En ninguna cosa la infidelidad es más innoble y repugnante que en el amor.

Y ahora, un poco de paciencia, sin apremios: me la han destinado y algún día me pertenecerá.

Muchas personas se afanan tanto corriendo detrás del placer, que acaban pasando de largo.

Algo de un rey se encuentra en mi ser; pero tú no puedes siquiera imaginar cuál es mi reino.

La angustia es el vértigo de la libertad.

Nunca se sabe qué desesperadas ideas pueden ocurrírsele a un hombre desesperado; en ocasiones, hasta los más tímidos y previsores se atreven, en tal estado, a los más audaces actos.

La ansiedad es el vértigo de la libertad.

Si realmente el período de noviazgo es el más bello de todos, ¿por qué se casan los hombres?.

Toma consejo de tu enemigo.

Creo que se podría vivir constantemente absorto en la contemplación de un ser femenino.

Cuando una muchacha no despierta en nosotros desde la primera mirada una impresión tan viva que cree una imagen ideal de sí misma, generalmente no es digna de que nos tomemos el trabajo de buscarla en la realidad. Pero si despierta en nosotros esa imagen, pese a nuestra experiencia, nos sentimos dominados y vencidos por una desconocida fuerza.

El azar propicio aparece tan rara vez que cuando se presenta o se encuentra, hay que saberlo agarrar con toda la fuerza; el seducir a una muchacha no es un arte, pero sí lo es, ¡y cómo!, saber encontrar a una muchacha que merezca que se la seduzca.

Debo encontrar una verdad que sea verdad para mí.

No sólo en el comercio sino en el mundo de las ideas también nuestra edad está poniendo una verdadera venta de remanentes. Todo se puede tener baratísimo que uno comienza a preguntarse si al final nadie va a querer hacer una oferta.

Nuestra vida siempre expresa el resultado de nuestros pensamientos dominantes.

Una vez que me etiquetas me niegas.

El tirano muere y su reino termina. El mártir muere y su reino comienza.

Afronta la realidad de ser lo que eres, porque eso es lo que cambia lo que eres.

Los recuerdos, con el tiempo, se vuelven un precioso tema de conversación y en su alma causará más efecto aquello que conmovió tan profundamente su sentir.

No puedo evitar sonreírme cuando pienso la habilidad con la que sé pronunciar su nombre, ese nombre, en un momento decisivo.

La mayoría de los hombres van detrás del placer con tal apresuramiento ansioso que se lo pierden al apresurarse.

La vida no es un problema a resolver; es una realidad para ser vivida.

La hora del dolor puede volvernos altivos, si es que no nos quiebra: en ella, nada se ha quebrado…