¡Basta!' Seguí. Quería que se fuera; verdaderamente lo quería, era sincera. Sincera porque no creí que lo hiciera. Era como un espantoso psicodrama en el que uno juega a la verdad.

Desearía que cada vida humana fuese una pura libertad transparente.

¿Qué es un adulto? Un niño inflado por la edad.

No nacemos como mujer, sino que nos convertimos en una.

Si vives lo suficiente, verás que toda victoria acaba en una derrota.

Las arrugas en la piel son ese algo indescriptible que procede del alma.

Cambia tu vida hoy. No te jueges el futuro. Actúa ya, sin demora.

El problema de la mujer siempre ha sido un problema de hombres.

Si la mujer es prosaica, casera, bajamente utilitaria, se debe a que le imponen que consagre su existencia a preparar alimentos y limpiar deyecciones. No será de ahí de donde podrá extraer el sentido de la grandeza.

Ya había sentido eso antes, como esta noche, que su ser se disolvía en provecho de seres inaccesibles, pero nunca había visto con una lucidez tan perfecta su propio aniquilamiento.

El fin no es fin sino al término del camino; desde que es logrado, se vuelve un nuevo punto de partida.

En la Naturaleza, nada está nunca completamente claro: los tipos, macho y hembra, no siempre se distinguen con nitidez.

El hecho de que exista una minoria privilegiada no compensa ni excusa, la situación de discriminación en la que vive el resto de sus compañeros.

Mediante el trabajo ha sido como la mujer ha podido franquear la distancia que la separa del hombre. El trabajo es lo único que puede garantizarle una libertad completa.

Conocerse a sí mismo no es garantía de felicidad, pero está del lado de la felicidad y puede darnos el coraje para luchar por ella.

Desearía que cada vida humana pudiera ser pura libertad transparente.

Ser libre es lanzarse en el mundo sin cálculo, sin apuestas, es definir uno mismo toda apuesta, toda medida.

El feminismo es una forma de vivir individualmente y de luchar colectivamente.

El cuerpo no es una cosa, es una situación: es nuestra comprensión del mundo y el boceto de nuestro proyecto.

No nos engañemos, el poder no tolera más que las informaciones que le son útiles. Niega el derecho de información a los periódicos que revelan las miserias y rebeliones.

La naturaleza del hombre es malvada. Su bondad es cultura adquirida.

En sí, la homosexualidad está tan limitada como la heterosexualidad: lo ideal sería ser capaz de amar a una mujer o a un hombre, a cualquier ser humano, sin sentir miedo, inhibición u obligación.

Es absolutamente imposible encarar problema humano alguno con una mente carente de prejuicios.

Ningún destino biológico, físico o económico define la figura que reviste en el seno de la sociedad la hembra humana; la civilización en conjunto es quien elabora ese producto intermedio entre el macho y el castrado al que se califica como femenino.

Recordemos que el hombre es trascendencia; lo que reclama, no lo reclama sino para superarlo.

Si no soy sino un cuerpo, sólo un lugar al sol y el instante que mide mi suspiro, entonces heme aquí liberado de todas las inquietudes, los temores, las penas. Nada me conmueve, nada me importa. No estoy ligado sino a ese minuto que llena mi vida: ella sola es una presa tangible, una presencia. No existe sino la impresión del momento.

Una mujer libre es justo lo contrario a una mujer fácil.

Un amor auténtico debería de asumir la contingencia del otro, es decir, sus carencias, sus límites y su gratuidad originaria; así no pretendería ser una salvación sino una relación entre seres humanos.

Cada sexo cree justificarse tomando la ofensiva: pero los entuertos de uno no absuelven al otro.

Cuando un individuo se mantiene en situación de inferioridad, el hecho es que se vuelve inferior.

Hay que añadir que los hombres más respetuosos con al vida embrionaria son también lo que más prontos se muestran cuando se trata de condenar adultos a una muerte militar.

Soy incapaz de creer en la infinidad, pero tampoco acepto lo finito.

Hay mujeres que son alocadas y hay mujeres de talento: ninguna tiene esa locura del talento que se llama genio.

Es lícito violar una cultura, pero con la condición de hacerle un hijo.

Eso es lo que yo considero verdadera generosidad: das todo de ti y aún así siempre sientes que no te cuesta nada.

Las personas felices no tienen historia.

Me preguntaba como se logra vivir todavia cuando no se espera nada más de sí.

La tierra está a mi alrededor como una vasta hipótesis que ya no verifico.

Pero nuestros actos no esperan ser llamados; saltan hacia un porvenir que no está prefigurado en ninguna parte.

Vive de tal modo que nada de lo que hagas deba merecer el reproche o la condena de quienes te rodean.

En todo acto sexual esta implicado lo Otro, y su rostro más habitual es el de la mujer.

El hombre se eleva sobre el animal al arriesgar la vida, no al darla, por eso la humanidad acuerda superioridad al sexo que mata y no al que engendra.

Solo después de que las mujeres empiezan a sentirse en esta tierra como en su casa, se ve aparecer una Rosa Luxemburgo, una Madame Curie. Ellas demuestran deslumbrantemente que no es la inferioridad de las mujeres lo que ha determinado su insignificancia.

Y, ¿ante los ojos de quién mi conducta es fuga, si para mí es libre elección de un fin?

La vida tiene valor siempre que se valore la vida de los otros, a través del amor, la amistad, la indignación y la compasión.

El otro, como otro, reviste fácilmente ese carácter maravilloso e inaccesible, pero él a solas consigo, experimenta para sí ese vacío que está en su corazón.

Es desde el corazón de mi vida, que yo deseo, prefiero, rechazo.

Ningún hombre consentiría en ser mujer, pero todos desean que haya mujeres.

Entre el hombre y la mujer, el amor es un acto; cada uno de ellos, arrancado de sí mismo, deviene otro [en cambio], entre las mujeres, el amor es contemplación; las caricias no pretenden tanto conseguir la posesión de la otra sino recrear el yo lentamente a través de ella; la separación está abolida […], la dualidad es complicidad.