No le tengas miedo a la perfección; nunca la vas a alcanzar.

Cuando me levanto cada mañana, la mayor de las alegrías es mía: ser Salvador Dalí.

La razón que muchos retratos no sean fieles, es que las personas al posar, no se esfuerzan por parecerse a sus retratos.

Hoy, el gusto por el defecto es tal que sólo parecen geniales las imperfecciones y sobre todo la fealdad. Cuando una Venus se parece a un sapo, los pseudo-estetas contemporáneos exclaman: ¡Es fuerte, es humano!

El payaso no soy yo, sino esa sociedad tan monstruosamente cínica e inconscientemente ingenua que interpreta un papel de seria para disfrazar su locura.

El arte progresivo puede ayudar a las personas a aprender no solo sobre las fuerzas objetivas que actúan en la sociedad en la que viven, sino también sobre el carácter intensamente social de sus vidas interiores. En última instancia, puede impulsar a las personas hacia la emancipación social.

No soy extraño. Simplemente no soy normal.

La actividad paranoica crítica hace que el mundo del delirium pase al plano de la realidad…

Los jóvenes necesitan muchas dificultades para lograr algo… Si recibes un poco de dinero por esto, un poco de dinero por aquello, todo se vuelve mediocre y se derrumba ignominiosamente.

Las guerras nunca han lastimado a nadie excepto a las personas que mueren.

Dame dos horas al día de actividad, y tomaré las otras veintidós para sueños.

El problema de la juventud de hoy es que ya no forma uno parte de ella.

Seré breve, ya he terminado.

La mayor desgracia de la juventud actual es ya no pertenecer a ella.

Saber cómo mirar es una forma de inventar.

Picasso es pintor, yo también; Picasso es español, yo también; Picasso es comunista, yo tampoco.

El secreto de mi influencia siempre ha sido que sigue siendo secreto.

Creo en el humanismo del ojo del culo.

El hombre no puede cambiar ni escapar de su tiempo. El ojo ve el presente y el futuro.

No es necesario que el público sepa si estoy bromeando o si lo digo en serio, así como tampoco es necesario que yo lo sepa.

La gente debería verse más como sus retratos y menos como en la vida real.

El deseo de sobrevivir y el miedo a la muerte son sentimientos artísticos.

Todo me altera, pero nada me cambia.

El hecho de que yo no entiendo lo que significan mis pinturas mientras las estoy pintando no implica que carezcan de sentido.

Querría que el mundo entero fuese mi enemigo. Las personas inteligentes que están contra mí son muy estimables. Lo peor, lo terrible, son las personas tontas que me defienden.

El verdadero pintor debe ser capaz, con las cosas más comunes, de tener las ideas más inusuales.

Si quieres interesar a los demás tienes que provocarlos.

No pinto un retrato para que parezca el sujeto, es que la persona se vuelve más parecida a su retrato.

Dibujar es la honestidad del arte. No hay posibilidad de hacer trampa. Es bueno o malo.

Todos deberían tomar hachís, pero solo una vez.

La inteligencia sin ambición es un pájaro sin alas.

No creo en mi muerte.

Todos estamos hambrientos y sedientos de imágenes concretas. El arte abstracto habrá sido bueno para una cosa: restaurar su virginidad exacta al arte figurativo.

Soy un hombre contradictorio y paradójico.

Quiero percibir y comprender los poderes ocultos y las leyes de las cosas, para tenerlos en mi poder.

No es que yo sea bueno, es que los demás son tan malos que la comparación se revela imposible.

No tomo drogas. Yo soy la droga.

Muy poco de lo que podría suceder, sucede.

Como la misión más elevada del hombre en la tierra es espiritualizar todo, es su excremento en particular lo que más lo necesita.

En este momento soy el mejor. No digo esto por vanidad. Es solo que el resto es tan malo.

La vida es demasiado corta para pasar desapercibida.

A la gente le encanta el misterio, y es por eso que aman mis pinturas.

Pase lo que pase, mi audiencia no debe saber si estoy engañando o hablando en serio; y tampoco debo saberlo yo. Estoy en un interrogatorio constante; ¿Cuándo comienza el Dalí profundo y filosóficamente válido, y dónde termina el loco y absurdo Dalí?

La única diferencia entre yo y un loco es el hecho de que yo no estoy enfadado.

El primer hombre que comparó las mejillas de una mujer joven con una rosa fue obviamente un poeta; el primero en repetirlo fue posiblemente un idiota.

Dios inventó al hombre, y el hombre inventó el sistema métrico.

En lugar de intentar obstinadamente usar el surrealismo para propósitos de subversión, es necesario tratar de hacer del surrealismo algo tan sólido, completo y clásico como las obras de los museos.

Lo importante es diseminar la confusión, no eliminarla.

Si te niegas a estudiar anatomía, las artes del dibujo y la perspectiva, las matemáticas de la estética y la ciencia del color, déjame decirte que esto es más un signo de pereza que de genio.