Una esposa ideal es aquella que permanece fiel a ti pero trata de ser justo tan encantadora como si ella no lo fuera.

Cuando un hombre te roba a tu esposa, no hay mejor venganza que dejarlo que se quede con ella.

Mirad al dinero por encima del hombro, pero jamás lo perdais de vista.

Nuestra sabiduría proviene de nuestra experiencia, y nuestra experiencia proviene de nuestra insensatez.

Nunca se debe mirar a una persona que duerme. Es como sí abriéramos una carta que no ha sido dirigida a nosotros.

Nada me distrae, nada me divierte. Y lo que no me apasiona, me aburre.

Si los que hablan mal de mí supieran exactamente lo que yo pienso de ellos, hablarían peor.

Si la mujer fuera buena, Dios tendría una.

El secreto de un matrimonio feliz es perdonarse mutuamente el haberse casado.

Vida: conjunto de pequeños dramas que, todos juntos, no constituyen más que una comedia.

La diferencia entre un hombre inteligente y un tonto radica en que aquél se repone fácilmente de sus fracasos, mientras nunca logra éste reponerse de sus éxitos.

Definitivamente habrá que rendirse a la evidencia de que este mundo está loco.

Escuela: lugar dónde los niños aprenden lo que es necesario saber para convertirse en maestro.

Me anuncian la muerte de uno cuya presencia no me entusiasmaba y pienso: yo no pedía tanto.

Si alguno os quiere robar la esposa, la mejor forma de vengaros de él es dejar que se la lleve.

Hay personas que hablan y hablan ... hasta que encuentran algo que decir.

El orgullo forma parte de esa ternura infinita que se debe tener por uno mismo y sin la cual toda felicidad me parece improbable.

Cuando se dice que el dinero no hace la felicidad se alude, evidentemente, al de los demás.

¡Dios mío, qué guapa estabas esta tarde cuando hablamos por teléfono!