No es posible empezar y detenerse luego. Si empiezas, tienes que continuar; ésa es la verdad. Para los malvados no existe el descanso.

No juzgues el día por la cosecha que has recogido, sino por las semillas que has sembrado.

¡Ah, no hay peor enemigo del sueño que la mala conciencia!

Nadie desconoce que la vida es el teatro en que hacemos de bufón mientras nos venga bien el papel…

¿Acaso hay algo en la vida que decepcione tanto como lograr lo que se quiere?

Mi amor al bien está condenado a la esterilidad; es posible, de acuerdo. Pero todavía me queda mi odio al mal; y de él, para su decepción, verá cómo soy capaz de extraer energía y valor.

¿No es una cosa terrible que la salvación propia signifique la condenación eterna de otra persona?

¡qué felices deben de ser las personas que viven en ellas, que no necesitan preocuparse del mañana!

Algo debe haber hecho mal o no sería tan famoso.

El matrimonio es una larga conversación, enrevesada por conflictos.

La vida no es una cuestión de tener buenas cartas, sino de jugar bien una mala mano.

Todo hombre tiene una mancha de cordura por algún lado.

Todos somos viajeros en el desierto de este mundo, y lo mejor que podemos encontrar en nuestros viajes es un amigo honesto.

Las mentiras más crueles son dichas en silencio.

En el matrimonio un hombre se vuelve flojo y egoísta, y sufre una fuerte degeneración de su ser moral.

El destino y la responsabilidad de nuestras vidas los llevaremos ligados para siempre a nuestras espaldas; y cuando alguien intente deshacerse de ellos, no hacen más que caer encima con una fuerza más desconocida y más tremenda.

Sexo: lo que sucede en diez minutos es algo que excede a todo el vocabulario de Shakespeare.

Un amigo es un regalo que tu mismo te das.

No pido riquezas, ni esperanzas, ni amor, ni un amigo que me comprenda; todo lo que pido es el cielo sobre mí y un camino a mis pies.

No, señor, lo tengo por norma: cuanto más extraño me parece algo, menos pregunto.

Tengo una pequeña sombra que me acompaña a todas partes, pero por más que me esfuerzo no alcanzo a comprender su utilidad.

La vida no consiste en tener buenas cartas sino en saber jugarlas cuando viene una mala mano.

Olvidarse de uno mismo es ser feliz.

Napoleón tuvo esta botella, y gracias a su virtud llegó a ser el rey del mundo; pero la vendió al final y fracasó. El capitán Cook también la tuvo, y por ella descubrió.

Siempre llevo dos libros en el bolsillo, uno para leer y otro para escribir en él.

Mantente atento a tus misericordias. El hombre que olvida ser agradecido, duerme en vida.

Dedicarse de lleno a algún ejercicio intelectual es haber triunfado en la vida.

Porque ahora todos los caminos le daban lo mismo; todos la llevaban igualmente al infierno.

Tienen ustedes que fijarse en la clase de hombre que era Keawe, ya que podría haber vivido durante.

Matrimonio: Una amistad reconocida por la policía.

Es quizás más afortunado disfrutar coleccionando caracolas que el haber nacido millonario.

El vino es poesía embotellada.

Odio al cinismo más que al diablo, a menos que ambos sean la misma cosa.

Ser lo que somos y convertirnos en lo que somos capaces de ser es la única finalidad de la vida.

Danos gracia y fuerza para abstenernos y perseverar. Danos coraje, alegría y la mente tranquila, perdona a nuestros amigos y ablanda a nuestros enemigos.

No hay ningún deber que más infravaloremos como el deber de ser felices. Al ser felices sembramos el mundo de frutos anónimos.

Todos los seres humanos están hechos a base de bien y mal.

Sin embargo, una cosa es mortificar la propia curiosidad y otra es vencerla.

Es una cosa muy extraña que el alma humana esté tan estrechamente ligada a su cuerpo perecedero, pero el párroco lo vio y no se le partió el corazón.

Tanta prisa tenemos por hacer, escribir y dejar oír nuestra voz en el silencio de la eternidad, que olvidamos lo único realmente importante: vivir.

Toda palabra dicha o escrita es lenguaje muerto.

La mayor parte de nuestra sabiduría de bolsillo está concebida para uso de personas mediocres, para disuadirlos de intentos ambiciosos y generalmente consolarlos en su mediocridad.

No es tanto por su belleza que el bosque reclama los corazones de los hombres, sino por ese algo sutil, esa calidad de aire que emana de los árboles viejos, que tan maravillosamente cambia y renueva un espíritu cansado.

Todo pecador tembloroso, en la hora de la tentación, se encuentra frente a las mismas adulaciones y a los mismos miedos, y luego éstos tiran los dados por él.

No hay nada como un poco levedad juiciosa.

Acordaos de mí en esta hora, de mí que estoy en una extraña situación, atormentado por la negrura de una desgracia que ninguna imaginación podría llegar a exagerar;

Viajo no para ir a cualquier parte, sino para ir. Viajo por motivo de viaje. La gran ocasión es mudarse.

Un amigo es una imagen que tienes de ti mismo.

Si un hombre ama el trabajo de su oficio, aparte de cualquier cuestión sobre el éxito o la fama, los dioses lo llamaron.