El dinero facilita tu vida. Si eres afortunado de tenerlo, tienes suerte.

Si hay duda, es que no hay duda.

No te ates a nada que no puedas dejar en menos de segundos cuando la poli te pisa los talones.

Siempre se ha de cazar la pieza mediante una sola bala. Hacerlo con dos es una chapuza. Siempre se lo digo a todos, pero nadie me escucha.

El desierto me parecía un lugar inquietante, no podías saber quién estaba enterrado allí.

Todos pagamos un precio por las acciones que realizamos en el pasado, ¿pero cuándo ha sido suficiente?

Se llega más lejos con una palabra amable y una pistola, que sólo con una palabra amable.

Si no formas parte de la solución, lo eres del problema. Si no, sólo formas parte del paisaje.

Se dice que no hay la religión suficiente para que las personas se amen entre sí, pero si para que se odien.

Un tipo de mi posición siempre debe tener a mano mucho dinero en metálico, los polis untados y los matones, que no aceptan cheques.

Según una reciente encuesta, las mujeres afirman sentirse mas cómodas desvistiéndose delante de los hombres, que delante de mujeres. Dicen que ellas se vuelven demasiado críticas; mientras que nosotros los hombres, por supuesto, simplemente nos volvemos agradecidos.

Miren el maletero de este coche, es enorme, caben o cadáveres.

Tengo una mente anticuada respecto al honor: 'ojo por ojo' y cosas así.

Por cierto... si hablando con usted me convierto en marica, le mataré.

Me gustaría sentirles vibrar cuando me oigan recitar a Shakespeare. Un caballo, mi reino por un caballo, llevo seis meses sin ganar una apuesta.

Soy como Dios y Dios es como yo, soy tan grande como Dios, él es del mismo tamaño que yo, no está por encima de mí, ni yo estoy por debajo de él…

Tendrás tiempo para descansar cuando estés muerto.

No hay nadie más aquí… ¿Me estás hablando a mí?

¿Abogado? ¿Abogado? ¿Estás allí? Sal ratita, quiero verte la colita…

Por las noches sale gente de todas las clases. Putas, macarras, ladrones, traficantes de droga... Algún dia llegará una lluvia que limpiará las calles de esta porquería.

La soledad me ha perseguido siempre. A todas partes. En los bares y en los automóviles, calles, tiendas... en todas partes. No tengo escapatoria. Soy el hombre solitario de Dios.

Le llaman pesetas porque se pasa de duro.