Cualquiera que haya mirado alguna vez los ojos vidriosos de un soldado moribundo en el campo de batalla reflexionará antes de iniciar una guerra.

La política es el arte de lo siguiente mejor.

Nunca creas nada de la política, hasta que haya sido negado oficialmente.

Hay ocasiones en que un gobierno debe ser liberal y otras en que debe ser dictatorial: aquí todo cambia y no hay eternidad.

Para mantener el respeto por las leyes y las salchichas, uno debe no verlas durante el proceso de fabricación.

Con las leyes pasa como con las salchichas, es mejor no ver como se hacen.

El político piensa en la próxima elección; el estadista, en la próxima generación.

Los grandes políticos deben su reputación, cuando no a la pura casualidad, a circunstancias que ellos mismos no podían prever.

Cuando alguien dice estar de acuerdo, en principio, en hacer algo, quiere decir que no tiene la menor intención de hacerlo.

Nunca se miente más que después de una cacería, durante una guerra y antes de las elecciones.

El hombre que nada teme es tan fuerte como el que es temido por todo el mundo.

La libertad es un lujo que no todos pueden permitirse.

Nunca se miente tanto como antes de las elecciones, durante la guerra y después de la cacería.

La política arruina al carácter.

Amo a los perros porque nunca le hacen sentir a uno que los haya tratado mal.

Ante cualquier desavenencia no caigamos en el error de dudar o bien de su inteligencia, o de su buena voluntad.

La política no es ninguna ciencia, sino un arte.

¿El secreto de la política? Hacer un buen tratado con Rusia.

La vida me ha enseñado a perdonar mucho, pero nunca a esperar perdón.

Lo principal es hacer historia, no escribirla.

Cuídate de los que sólo ven desorden en el ruido y paz en el silencio.

Las grandes interrogantes del día no se resolverán por medio de discursos y decisiones por mayoría, sino por hierro y sangre.

Si sabes jugar con los niños, podrás hacer con ellos lo que quieras.

La política es el arte de lo posible.

La gente nunca miente tanto como después de una cacería, durante una guerra o antes de una elección.

Es un gran mal el de no saber decir con resolución sí o no.

La política no es una ciencia exacta.

No podemos hacer la historia, sino sólo esperar a que se desarrolle.