Los soberanos huéspedes de ojos llenos de destino.

El conocimiento es sólo una mitad. La fe es la otra.

Buscamos por doquier lo absoluto y siempre sólo encontramos cosas.

Estamos muy cerca de despertar cuando soñamos que soñamos. Llegará el día en que el hombre no dejará de dormir y velar a la vez.

Cuando un poeta canta estamos en sus manos: él es el que sabe despertar en nosotros aquellas fuerzas secretas; sus palabras nos descubren un mundo maravilloso que antes no conocíamos.

Cuando veas un gigante, examina antes la posición del sol; no vaya a ser la sombra de un pigmeo.

Todo recuerdo es melancólico, y toda esperanza, alegre.

El poeta llena el santuario interior de nuestro espíritu con pensamientos nuevos, maravillosos y placenteros.

Las palabras son la configuración acústica de las ideas.

El espíritu de Dios flota sobre las aguas y una isla celestial se hará visible primero cual morada de los nuevos hombres, cual cuenca de la vida eterna sobre las olas que refluyen.

Hay que escribir libros como quien compone Musica.

El auténtico observador contempla tranquila y despreocupadamente los nuevos tiempos revolucionarios.

Un niño es un amor que se ha hecho visible.

El camino misterioso va hacia el interior. Es en nosotros, y no en otra parte, donde se halla la eternidad de los mundos, el pasado y el futuro.

Solo un artista puede interpretar el significado de la vida.

La libertad es el gran espejo mágico donde toda la creación pura y cristalina se refleja; en ella se abisman los espíritus tiernos y las formas de la naturaleza entera.

El artista pertenece a su trabajo, no el trabajo al artista.

Una verdadera anarquía es el elemento generador de la religión. De la destrucción de todo lo posible, levanta ésta su gloriosa cabeza cual nueva creadora del mundo.

Amigos, el suelo es pobre, hay que sembrar semillas en abundancia para poder obtener cosechas modestas.

Un espíritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección y que precisamente los acontecimientos que parecieron haberse dirigido en contra de su activación y amenazaban con consumar su hundimiento, han sido los signos más favorables de su regeneración.

Evoluciones progresivas que crecen cada vez más, son la materia de la historia.

Todos aquellos planes que no sean trazados plenamente según todas las disposiciones del género, tienen que fracasar.

Lo que ahora no alcanza la perfección, la alcanzará en un intento posterior o reiterado; nada de lo que abrazó la historia es pasajero, y a través de transformaciones innumerables renace de nuevo en formas siempre más ricas.

Tengamos tan sólo paciencia, vendrá, tiene que venir, el tiempo sagrado de la paz perpetua, en que la nueva Jerusalén será la capital del mundo; y hasta entonces sean alegres y animosos en los peligros del tiempo, compañeros de mi fe, anuncien con la pala.

El aprendizaje es placentero pero realizarlo es la cima del placer.

La cristiandad tiene que hacerse de nuevo viva y eficaz, y formarse otra vez una Iglesia visible sin respetar las fronteras nacionales, que acoja en su seno a todas las almas sedientas de lo supraterrenal y se haga gustosa mediadora entre el viejo y el nuevo mundo.

Todo lo individual por sí tiene una medida propia de aptitud, sólo la capacidad del género es inmensurable.

Estamos cerca de despertar cuando soñamos que estamos soñando.

Donde hay niños, existe la Edad de Oro.

Si no puedes hacer de tus pensamientos objetos externos, entonces haz de los objetos externos pensamientos.