No se puede medir el afecto mutuo de dos seres humanos por el número de palabras que intercambian.

La lucha del hombre en contra del poder es la lucha de la memoria en contra del olvido.

El embriagador, el insuperable deseo de caer. También podríamos llamarlo la borrachera de la debilidad. Uno se percata de su debilidad y no quiere luchar contra ella, sino entregarse.

Soledad: dulce ausencia de miradas.

La persona que desea abandonar el lugar en donde vive no es feliz.

Si el amor debe ser inolvidable, las casualidades deben volar hacia él desde el primer momento, como los pájaros hacia los hombros de San Francisco de Asís.

Supo desde entonces que las miradas son como una carga que te aplasta por el suelo, o como besos que te absorben la fuerza; que las arrugas que surcan el rostro han sido grabadas por el estilete de las miradas.

Intuía que, si se reunía con alguna mujer, el recuerdo de Teresa se haría al instante insoportablemente doloroso.

En cuanto hay alguien que observe nuestra actuación, nos adaptamos, queriendo o sin querer, a los ojos que nos miran y ya nada de lo que hacemos es verdad.

Era absolutamente inexplicable, pero le parecía aún más real, porque las cosas más esenciales aparecen en el mundo sin explicación y sin motivo, son ellas mismas su propia causa.

El sentido de la poesía no consiste en deslumbrarnos con una idea sorprendente, sino en hacer que un instante del ser sea inolvidable y digno de una nostalgia insoportable.

Entre los hombres que van tras muchas mujeres podemos distinguir fácilmente entre dos categorías: Unos buscan su propio sueño subjetivo y siempre igual, sobre la mujer. Los segundos son impulsados por el deseo de apoderarse de la infinita variedad del mundo objetivo de la mujer.

La justicia no es cuestión de hombres. Existe la justicia de las leyes ciegas y crueles y luego hay, quizás, alguna justicia más elevada, pero ésa no la entiendo. Siempre he tenido la sensación de que vivo en este mundo al margen de la justicia.

Y sabe que abandonaría en cualquier la casa de su felicidad, que abandonaría en cualquier momento su paraíso en el que vive con la muchacha del sueño, que traicionaría el "muss sein" de su amor para irse con Teresa, la mujer nacidad de seis ridículas casualidades.

Sería tan sencillo encontrar la calma en el mundo de la imaginación. Pero yo siempre he tratado de vivir en los dos mundos al mismo tiempo y no abandonar uno de ellos por culpa del otro.

Estuve tanto tiempo mirándome al espejo que al final me convencí de que lo que veía era yo.

Inútil pretender atacar con razonamientos el firme muro de sentimientos irracionales con los que, al parecer, está modelada el alma de la mujer.

La sensualidad es la máxima movilización de los sentidos: una persona observa atentamente a la otra y escucha cada uno de los sonidos que produce.

¿Qué es el vértigo? ¿El miedo a la caída? ¿Pero por qué también nos da vértigo en un mirador provisto de una valla segura? El vértigo significa que la profundidad que se abre ante nosotros nos atrae, nos escude, despierta en nosotros el deseo de caer, del cual nos defendemos espantados.

El albañil es el dueño del martillo, pero la herramienta sabe cómo va a ser utilizada, mientras que el que lo hace solo puede saberlo aproximadamente.

El comercio tiene solo dos funciones - mercadeo e innovación.

La insignificancia, amigo mío, es la esencia de la existencia.

Es posible echarle en cara al hombre el estar ciego en su vida cotidiana con respecto a tales cualidades y dejar así que su vida pierda la dimensión de belleza.

El amor empieza en el momento en que una mujer inscribe su primera palabra en nuestra memoria poética.

La historia es igual de leve que una vida humana singular, insoportablemente leve, leve como una pluma, como el polvo que flota, como aquello que mañana ya no existirá.

Tener un hijo significa manifestar que se está de acuerdo con el hombre. Si tengo un hijo, es como si dijera: He nacido, he experimentado la vida y he comprobado que es tan buena que merece ser repetida.

Querer a alguien por compasión significa no quererlo de verdad.

Una novela no es una confesión del autor, sino una investigación sobre lo que es la vida humana dentro de la trampa en que se ha convertido el mundo.

Los cuerpos desnudos y mojados de las mujeres se empujaban impacientes para ver de cerca la muerte, para verla en una cara familiar, conocida.

Pero después llega un momento en el que estás frente al espejo y te preguntas: ¿esto soy yo? ¿y por qué? ¿por qué me he solidarizado con esto? ¿y a mi qué me importa este rostro? Y en ese momento todo empieza a hundirse. Todo empieza a hundirse.

Y así es como funciona el mundo que nos rodea. Si insistiese en decirle la verdad a la cara, eso significaría que me lo tomo en serio. Y tomarse en serio algo tan poco serio significa perder la seriedad. Yo, hermano, tengo que mentir si no quiero tomarme en serio a los locos y convertirme yo mismo en uno de los locos.

El futuro es un vacío indiferente que no le interesa a nadie, mientras que el pasado está lleno de vida y su rostro nos excita, nos irrita, nos ofende y por eso queremos destruirlo o retocarlo. Los hombres quieren ser dueños del futuro sólo para poder cambiar el pasado.

Dios les dio a los hombres la libertad y por eso podemos suponer que al fin y al cabo no es responsable de los crímenes humanos. Pero el único responsable de la mierda es aquel que creó al hombre.

Lo que de la vida es insoportable, no es ser, sino ser su yo.

Ahora comprobaba que aquellos años eran más hermosos en el recuerdo que cuando los había vivido.

De eso se desprende que el ideal estético del "acuerdo categórico con el ser" es un mundo en el que la mierda es negada y todos se comportan como sino existiese. Este ideal estético se llama Kisth elimina lo esencialmente inaceptable.

La opinión que esa gente le merece no es buena y se enfada consigo mismo por sentirse tan afectado por esas miradas. Es algo que carece de lógica. ¿Cómo es posible que alguien que estime tan poco a la gente, dependa tanto de su opinión?

¿por qué tengo que ser madura para todo, como maduro ser juzgado, expulsado, acusado de trotskista, como persona madura ser enviado a la mina, pero por qué en el amor no puedo ser una persona madura y debo tragar toda la inmadurez?

Sentarse con un perro en una colina en una tarde gloriosa es estar de vuelta en el Edén, donde no hacer nada no era aburrido - era paz.

No es la fe de lo que estoy hablando. Son imágenes, ideas. No e por qué tendría que deshacerme de ellas. Me quedaría huérfano sin ellas.

Toda repetición es solo una imitación y toda imitación carece de valor.

Al igual que todos nosotros, Klima también consideraba real únicamente aquello que llega a nuestra vida desde dentro, gradual, orgánicamente, mientras que a lo que llega desde fuera, inesperada y casualmente, lo veía como si fuera una invasión de lo irreal. Por desgracia no hay nada más real que esta irrealidad.

Los extremos son la frontera tras la cual termina la vida, y la pasión por el extremismo en el arte y en la política es una velada ansia de muerte.

Teresa y Sabina representaban los dos polos de su vida, dos polos lejanos, irreconciliables, y sin embargo ambos hermosos.

Una satisfacción que tiene la obligación de cubrir el puesto de otras satisfacciones se convierte rápidamente en una satisfacción demasiado cansada.

Uno decide algo, ni siquiera sabe muy bien cómo, y esa decisión se mantiene luego por su propia inercia.

Hasta la alegría que produce la presencia del hombre a quien se ama se siente mejor a solas.

Bernard ansiaba ser siempre el que hace las preguntas y no el que tiene que responderlas. La fama le corresponde siempre al que responde, no al que pregunta. La cara del que responde está iluminada por los reflectores, mientras que el que pregunta es filmado desde atrás.

No se puede entender nada sobre arte, el arte moderno en particular, si no se comprende que esa imaginación es un valor en sí mismo.