¿Qué es la razón? La razón es aquello en que estamos todos de acuerdo. La verdad es otra cosa. La razón es social; la verdad individual.

¿El hombre fue hecho para la ciencia, o la ciencia fue hecha para el hombre?

¿Racionalizar la fe?. Quise hacerme dueño y no esclavo de ella, y así llegué a la esclavitud en vez de legar a la libertad en Cristo.

Lo sabe todo, absolutamente todo. Figúrense lo tonto que será.

¿Qué es la vanidad sino el anhelo de sobrevivir?

¡Venceréis, pero no convenceréis!

¿De cuándo acá ha de ser el autor de un libro el que mejor lo entienda?

Las lágrimas de angustia irritan y excitan; pero las de arrepentimiento son las que limpian.

El infierno se concibió como una institución policial para inspirar miedo en este mundo. Pero lo peor de todo es que ya no asusta a nadie, y por lo tanto tendrá que cerrarse.

La opinión de toda una multitud es siempre más creíble que la de una minoría.

La mayor altura de heroísmo que un individuo, como un pueblo, puede alcanzar, es saber cómo enfrentar el ridículo; es mejor aún, saber cómo hacerse ridículo y no encogerse ante el ridículo.

Jamás desesperes, aún estando en las mas sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecundante.

Gracias al desarrollo del barbarismo, del neologismo y del solecismo en el bajo latín, pudieron votar los romances, del antiguo latín clásico jamás habrían surgido.

La sangre de mi espíritu es mi lengua. Y mi patria es allí donde resuena.

Nunca lo sabemos, créanme, cuándo lo hemos logrado mejor.

La lengua no es la envoltura del pensamiento, es el pensamiento mismo.

El cielo de la fama no es muy grande, y cuántos más en él entren a menos tocan cada uno de ellos.

A veces, el silencio es la peor mentira.

Antes hay que desconfiar del que busca razones por las que nos beneficia, que del que nos beneficia sin buscar razones.

Cuanto menos se lee, más daño hace lo que se lee.

Los hombres gritan para evitar escucharse el uno al otro.

Es un hombre que sabe de todo, ¡qué tonto será!.

Cualquiera que discuta confía en los usos de autoridad, no en su comprensión, sino en su memoria.

Los únicos reaccionarios son aquellos que se encuentran en casa en el presente.

No es el chelín que te doy lo que cuenta, sino el calor que lleva consigo de mi mano.

El amor no quiere ser agradecido ni quiere ser compadecido. El amor quiere ser amado porque sí, y no por razón alguna, por noble que está sea.

Hay gentes tan llenas de sentido común, que no les queda el más pequeño rincón para el sentido propio.

El hombre es un producto social y la sociedad debe impedir que se pierda por ella.

No darse por vencido ni aun vencido, no darse por esclavo, ni aun esclavo.

Los satisfechos, los felices, no aman; se duermen en la costumbre.

El escritor sólo puede interesar a la humanidad cuando en sus obras se interesa por la humanidad.

Un hombre no muere por amor ni por su hígado ni incluso por la vejez; muere por ser hombre.

Ninguno es tan probable que crea tan poco como aquellos que han comenzado creyendo demasiado.

Lo sabe todo, absolutamente todo. Figúrese lo tonto que será.

Espera, que sólo el que espera vive. Pero teme el día en que se te conviertan en recuerdo las esperanzas.

Vencereis pero no convencereis.

Cúrate de la aflicción de preocuparte de cómo te apareces a los demás. Preocúpate solo por cómo te presentas ante Dios, preocúpate solo por la idea que Dios pueda tener de ti.

Lo mismo que une el amor al amante y el amado, une el odio a al odiador y al odiado, y no menos fuerte ni menos duramente que aquel.

Todo esto me está sucediendo a mí y le está sucediendo a los demás sobre mí, ¿es realidad o es ficción? ¿No es posible que todo sea un sueño de Dios, o de quien sea, que desaparecerá tan pronto como se despierte?

El use estropea y hasta destruye toda belleza. La función más noble de los objetos es la de ser contemplados.

El sufrimiento es la sustancia de la vida y la raíz de la personalidad, ya que solo el sufrimiento nos hace personas.

Si una persona nunca se contradice a sí misma, debe ser que no dice nada.

El que mejor sabe que ama, es el que ama mejor.

La verdadera ciencia enseña, sobre todo, a dudar y ser ignorante.

Cuando menos se lee, más daño hace lo que se lee.

La vida es duda, y la fe sin duda es sólo muerte.

Y matar el tiempo es quizás la esencia de la comedia, así como la esencia de la tragedia está en matar a la eternidad.

El arte destila sensaciones y las incorpora con un significado mejorado.

Refinada soberbia es abstenerse de obrar por no exponernos a la Critica.