De eso se trata, de coincidir con gente que te haga ver las cosas que tú no ves. Que te enseñe a mirar con otros ojos.

Y he llegado a la conclusión de que si las cicatrices enseñan, las caricias también.

¿Dónde empieza la boca? ¿En el beso? ¿En el insulto? ¿En el mordisco? ¿En el grito? ¿En el bostezo? ¿En la sonrisa? ¿En el silbo? ¿En la amenaza? ¿En el gemido? "Que te quede bien claro. Donde acaba tu boca. Ahí empieza la mía.".

¿Qué harías en mi lugar? - En tu lugar no tendría problemas.

¿Por qué las palmas de mi mano tienen una memoria más fiel que mi memoria?

Más que besarla, más que acostarnos juntos, más que ninguna otra cosa, ella me daba la mano y eso era amor.

Sé que voy a quererte sin preguntas, sé que voy a quererte sin respuestas.

Todas las noches me torturo pensando en ti.

Necesito no caer en el remoto riesgo de necesitarte.

Los pintores que nunca me gustaron en las reproducciones me gustaban en los cuadros originales. Las visitas a los museos fue una de las cosas que más me importó en mis viajes.

La víspera indeleble es un libro muy malo, yo nunca lo incluyo en el inventario de lo malo que es.

Yo amo, tú amas, el ama, nosotros amamos, vosotros amáis, ellos aman. Ojalá no fuese conjugación sino realidad.

Me gustaría mirar todo de lejos pero contigo.

La infancia es un privilegio de la vejez. No sé por qué la recuerdo actualmente con más claridad que nunca.

La perfección es una pulida corrección de errores.

El perdón es un puñado de sentimientos que a veces nos acaricia cuando el alma llora.

Que el mundo y yo te queremos de veras, pero yo siempre un poquito más que el mundo.

Tus ojos son mi conjuro contra la mala jornada.

Acá hay tres clases de gente: la que se mata trabajando, las que deberían trabajar y las que tendrían que matarse.

Es curioso cómo a veces se puede llegar a ser tan inocentemente cruel.

En la vida hay que evitar tres figuras geométricas: los círculos viciosos, los triángulos amorosos y las mentes cuadradas.

Mi padre y mi madre, aunque nunca se divorciaron, siempre se llevaron muy mal; para un niño siempre es algo traumatizante, mi forma de escribir mucho tiene que ver con eso.

Si el corazón se cansa de ver, ¿Para qué sirve?

No vayas a creer lo que te cuentan del mundo, ya te dije que el mundo es incontable.

Algunas cosas del pasado desaparecieron pero otras abren una brecha al futuro y son las que quiero rescatar.

Ocurre que el pasado es siempre una morada pero no existe olvido capaz de demolerla.

Tengo la horrible sensación de que pasa el tiempo y no hago nada y nada acontece, y nada me conmueve hasta la raíz.

Me aburría de mí mismo, de mi propia paciencia.

La soledad nunca viene sola, si se mira por sobre el hombro mustio de nuestras soledades, se verá un largo y compacto imposible; un sencillo respeto por terceros o cuartos; ese percance de ser buena gente.

Pedir perdón es humillante y no arregla nada. La solución no es pedir perdón, sino evitar los estallidos que hacen obligatorias las excusas.

Yo quisiera ser yo, pero un poco mejor.

Cuando los odios andan sueltos, uno ama en defensa propia.

Te he dejado pensando en muchas cosas, pero ojalá pienses un poco en mí.

Nacemos tristes y morimos tristes pero en el entretiempo amamos cuerpos cuya triste belleza es un milagro.

Un pesimista es solo un optimista bien informado.

Cinco minutos son suficientes para vivir una vida entera, así de relativo es el tiempo.

Quién lo diría, los débiles de veras nunca se rinden.

Puedes venir a reclamarte como eras. Aunque ya no seas tú.

En política latinoamericana la cosa no es poder ni querer sino joder.

Ojalá que la espera no desgaste mis sueños.

En ciertos oasis el desierto es sólo un espejismo.

Que te quede bien claro. Donde acaba tu boca, ahí empieza la mía.

Hay diez centímetros de silencio entre tus manos y mis manos, una frontera de palabras no dichas entre tus labios y mis labios. Y algo que brilla así de triste entre tus ojos y mis ojos.

Que alguien te haga sentir cosas sin ponerte un dedo encima, eso es admirable.

En realidad, sólo existe la dirección que tomamos, lo que puede haber sido ya no vale.

No te rindas, por favor no cedas Aunque el frío queme Aunque el miedo muerda, Aunque el sol se esconda, Y se calle el viento, Aún hay fuego en tu alma Aún hay vida en tus sueños.

Usted tiene todas las condiciones para concurrir a mi felicidad, pero yo tengo muy pocas para concurrir la suya.

Cuando las cosas se pusieron difíciles en nuestro país, afortunadamente la revista cruzó las dos fronteras.

Creo que la vida es un paréntesis entre dos nadas. Soy un ateo. Creo en un dios personal, el cual es la consciencia, y eso a lo que tenemos que rendir cuentas cada día.