En la vida no hay cosas que temer, sólo cosas que comprender.

Uno nunca ve lo que se ha hecho, sino que ve lo que queda por hacer.

Un científico cree en ideas, no en personas.

Sería bueno sentir menos curiosidad por las personas y más por las ideas.

En la ciencia, debemos interesarnos por las cosas, no por las personas.

Sé menos curioso acerca de las personas y más curioso acerca de las ideas.

Soy una de las que piensan como el Nobel, que la humanidad sacará más bien que mal de los nuevos descubrimientos.

Yo soy de los que piensan que la ciencia tiene gran belleza.

La estabilidad solo puede lograrse mediante materia inactiva.

Estoy entre aquellos que piensan que la ciencia tiene una gran belleza.

Solo puedes analizar los datos que tienes. Sé estratégico sobre qué reunir y cómo almacenarlo.

Era como un nuevo mundo abierto para mí, el mundo de la ciencia, que por fin se me permitió conocer la libertad.

Tengo el mejor marido con el que uno puede soñar; nunca podría haber imaginado encontrar uno como él. Él es un verdadero regalo del cielo, y cuanto más vivimos juntos, más nos amamos.

Después de todo, la ciencia es esencialmente internacional, y solo por falta de sentido histórico se le han atribuido cualidades nacionales.

Con frecuencia me han preguntado, especialmente las mujeres, acerca de cómo pude conciliar la vida familiar con una carrera científica. Bueno, no ha sido fácil.

No puedes esperar construir un mundo mejor sin mejorar a las personas.

Durante toda mi vida, las nuevas visiones de la naturaleza me hicieron regocijarme como una niña.

Un científico en su laboratorio no es un simple técnico: también es un niño que se enfrenta a fenómenos naturales que lo impresionan como si fueran cuentos de hadas.

Cuanto más viejo te vuelves, más sientes que debes disfrutar el presente; es un regalo precioso, comparable a un estado de gracia.

Nunca te das cuenta de lo que has hecho; sólo puedes ver lo que queda por hacer.

Cuando se estudian sustancias fuertemente radioactivas se deben tomar precauciones especiales. El polvo, el aire de la habitación y la ropa se vuelven radiactivos.

Nada en la vida se debe temer, solo se debe comprender. Ahora es el momento de entender más para que podamos temer menos.

No debemos olvidar que cuando se descubrió el radio nadie sabía que sería útil en los hospitales.

La mejor vida no es la más larga, sino la más rica en buenas acciones.

No puedes esperar construir un mundo mejor sin mejorar a los individuos. Con ese fin, cada uno de nosotros debe trabajar para mejorarse a uno mismo y, al mismo tiempo, compartir una responsabilidad general para con toda la humanidad, siendo nuestra responsabilidad particular ayudar a aquellos para quienes creemos que podemos resultar más útiles.

Solo recuerda que encontrarás ese amor especial que sabes que es correcto, pero por alguna razón simplemente no dura.

El día que el hombre se diese cuenta de sus profundas equivocaciones, habría terminado el progreso de la ciencia.

Usted no puede esperar construir un mundo mejor sin mejorar a las personas. Cada uno de nosotros debe trabajar para su propia mejora.

Nunca veo lo que se ha hecho; sólo veo lo que queda por hacer.

Siempre es bueno casarse con tu mejor amigo.

La vida no es fácil para ninguno de nosotros. Debemos tener perseverancia y, sobre todo, confianza en nosotros mismos. Debemos creer que estamos dotados para algo y que esto debe ser alcanzado.

La humanidad necesita hombres prácticos que aprovechen al máximo su trabajo y que, sin olvidar el bien general, salvaguarden sus propios intereses. Pero la humanidad también necesita soñadores, para quienes el desarrollo desinteresado de una empresa es tan cautivador que les resulta imposible dedicar su cuidado a su propio beneficio material.

A veces mi valor me falla y creo que debería dejar de trabajar, vivir en el campo y dedicarme a la jardinería. Pero me retienen mil cosas, y no sé cuándo podré arreglar las cosas de otra manera. Tampoco sé si, incluso escribiendo libros científicos, podría vivir sin el laboratorio.

Mi esposo y yo estamos tan estrechamente unidos por nuestro afecto y nuestro trabajo común, que pasamos casi todo nuestro tiempo juntos.

La vida no es fácil, para ninguno de nosotros. Pero... ¡qué importa! Hay que perseverar y, sobre todo, tener confianza en uno mismo.

Uno nunca se da cuenta de lo que ha conseguido llevar a cabo, solo ve todo lo que le queda todavía por hacer.

Deseo fervientemente que algunos de ustedes continúen este trabajo científico y mantengan en su ambición la determinación de hacer una contribución permanente a la ciencia.

La vida no merece que uno se preocupe tanto.

Si me lleva cien años, será una pena, pero no dejaré de trabajar mientras viva.

Cuanto más se envejece, más se siente que saber gozar del presente es un don precioso, comparable a un estado de gracia.

Hay científicos sádicos que se apresuran a buscar errores en lugar de establecer la verdad.

Cada uno de nosotros debe trabajar para su propia mejora, y al mismo tiempo compartir una responsabilidad general para toda la humanidad.

Primer principio: nunca dejarse abatir por las personas o por los acontecimientos.

El radio no es para enriquecer a nadie. Es un elemento; es para todas las personas.

Nada en este mundo debe ser temido… solo entendido. Ahora es el momento de comprender más, para que podamos temer menos.

Me enseñaron que el camino del progreso no era rápido ni fácil.

No tengo vestidos excepto el que uso todos los días. Si va a ser tan amable de darme uno, deje que sea práctico y oscuro para que pueda ponérmelo después para ir al laboratorio.

Dejamos de temer aquello que se ha aprendido a entender.

Nada en la vida debe ser temido, solamente comprendido. Ahora es el momento de comprender más, para temer menos.