La educación temprana es la clave para el mejoramiento de la sociedad.

Ésta es nuestra obligación hacia el niño: darle un rayo de luz, y seguir nuestro camino.

La educación es un trabajo de auto organización mediante el que el hombre se adapta a las condiciones de vida.

Educador es el que hace que las cosas difíciles, sean fáciles.

La mejor enseñanza es la que utiliza la menor cantidad de palabras necesarias para la tarea.

Una prueba de cuán correcto es el procedimiento educativo es la felicidad del niño.

La salud personal está relacionada con el autocontrol y la adoración de la vida en toda su belleza natural - el autocontrol trae consigo felicidad, juventud renovada y larga vida.

La responsabilidad de evitar los conflictos incumbe a los hombres políticos; la de establecer una paz duradera, a los educadores.

Hemos descubierto que la educación no es lo que haga el maestro, sino que es un proceso natural que se desarrolla espontáneamente en el ser humano.

Nosotros los maestros sólo podemos ayudar a que el trabajo esté en marcha, como los siervos esperan a su amo.

El único idioma que los hombres lograr hablar a la perfección es el que aprenden en la infancia, ¡cuando nadie puede enseñarles nada!

No podemos crear observadores diciendo "observen", sino dándoles el poder y los medios para esta observación y estos medios se obtienen a través de la educación de los sentidos.

La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolle.

La observación, muy general y extensa, ha demostrado que los niños pequeños están dotados de una naturaleza psíquica especial. ¡Esto nos muestra una nueva forma de impartir la educación!

La mayor señal del éxito de un profesor... es poder decir, "En este momento, los niños están trabajando como si yo no existiera".

Si la ayuda y la salvación han de llegar sólo puede ser a través de los niños. Porque los niños son los creadores de la humanidad.

Establecer una paz duradera es el trabajo de la educación; todo lo que la política puede hacer es mantenernos fuera de la guerra.

Si la educación siempre ha de concebirse según los mismos criterios anticuados de una mera transmisión de conocimientos, poco se puede esperar de ella en cuanto a la mejora del futuro del hombre. ¿Pues de qué sirve transmitir el conocimiento si el desarrollo total del individuo se queda atrás?