¿Crees que me importa un comino tú y tu patético violín?

El genio se compone del dos por ciento de talento y del noventa y ocho por ciento de perseverante aplicación.

¡Actúa en vez de suplicar. Sacrifícate sin esperanza de gloria ni recompensa! Si quieres conocer los milagros, hazlos tú antes. Sólo así podrá cumplirse tu peculiar destino.

La música constituye una revelación más alta que ninguna filosofia.

El genio se compone del % de talento y del % de perseverancia.

¡El arte! ¿Quién lo comprende? ¿Con quién puede uno consultar acerca de esta gran diosa?

¿Qué soy cuando me comparo con el universo?

¡Arte! ¿Quién la comprende? ¿Con quién puede uno consultar acerca de esta gran diosa?

¿Pero cómo es posible tocar para semejantes niños mimados?

¡Resignación! ¡Qué triste palabra! Y, sin embargo, es el único refugio que queda.

¿Con quién debo temer el medir mi fuerza?

¡Tocar sin pasión es inexcusable!

Lo que eres, lo eres por accidente de nacimiento; lo que soy, lo soy yo solo. Hay y habrá mil príncipes; solo hay un Beethoven.

Las vibraciones en el aire son el aliento de Dios que habla al alma del hombre. La música es el lenguaje de Dios. Los músicos estamos tan cerca de Dios como el hombre puede estar. Escuchamos su voz, leemos sus labios, damos a luz a los hijos de Dios, que cantan su alabanza. Eso es lo que son los músicos.

El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad.

Dichoso aquel que sabe triunfar de todas las pasiones y pone su energía en el cumplimiento de su deber, que la vida la impone, sin inquietarse por el resultado.

No confíes tu secreto ni al más íntimo amigo; no podrías pedirle discreción si tú mismo no la has tenido.

Recomiende la virtud a sus hijos; eso solo, y no el dinero, puede hacerlos felices. Hablo por experiencia.

Oculta tu secreto incluso del amigo más cercano; aprende a estar en silencio.

Los que piensan o dicen que soy malévolo, obstinado o misántropo, cuánto se equivocan acerca de mí.

Voy a escuchar en el cielo.

La música es la entrada incorpórea al mundo superior de conocimiento que comprende a la humanidad pero que la humanidad no puede comprender.

Beethoven puede escribir música, gracias a Dios, pero no puede hacer nada más en la tierra.

Hay momentos en los que creo que el lenguaje no sirve absolutamente para nada.

Los tonos suenan, y me rugen y me atormentan hasta que los haya puesto en notas.

La verdadera amistad debe basarse en la unión de los caracteres.

La música es el mediador entre la vida espiritual y la sensual.

Todo debe ser a la vez sorprendente e inevitable.

Divino Creador, tú que puedes mirar en lo más profundo de mi alma, sabes que allí vive el amor hacia el hombre y el deseo de hacer el bien.

Hacer el bien cada vez que uno puede, amar la libertad por encima de todo, nunca negar la verdad, aunque sea ante un trono.

La música es realmente la medidora entre la vida de los sentidos y el espíritu.

Lo que tengo en mi corazón y en mi alma debe encontrar una salida. Esa es la razón de la música.

Rossini habría sido un gran compositor si su profesor de música le hubiese dado unos buenos azotes en el trasero.

Debo vivir como un exiliado, si me acerco a mis semejantes, se apodera de mí un espantoso terror de que mi impotencia sea notada.

Ningún amigo tengo yo. Debo vivir solo; pero sé bien que Dios está más cerca de mí que otros en mi arte, así que caminaré sin temor con él.

En 1811 dejó de dirigir y actuar en público, pero siguió componiendo; muchas de sus obras más admiradas provienen de estos últimos 15 años de su vida.

Nada es más intolerable que tener que admitir tus propios errores.

El amor, y solo el amor, es capaz de brindarte una vida más feliz.

La música debe hacer saltar fuego en el corazón del hombre, y lágrimas en los ojos de la mujer.

La música es el mediador entre lo espiritual y la vida sensual de los sentidos.

Los artistas que han ganado fama a menudo se avergüenzan de ellos; por lo tanto, sus primeros trabajos suelen ser los mejores.

La guitarra es una orquesta en sí misma.

Solo el pedernal del espíritu humano puede arrancar fuego de la música.

El verdadero artista no es orgulloso: desafortunadamente ve que el arte no tiene límites; se siente triste al verse lejos de la meta, y aunque puede ser admirado por otros, se siente triste por no haber llegado a ese punto para el que su mejor genio sólo aparece como un sol lejano que tiene que seguir.

Una palabra afable nada hace perder.

Que la amistad, junto con el bien, crezcan como la sombra de la noche hasta que se apague el sol de la vida.

Nacido con un temperamento ardiente y vivaz, afecto a las diversiones sociales, me vi obligado a aislarme, a vivir en la soledad, tratando de olvidarme de todo esto.

La cultura de las Artes y de las Ciencias ha sido siempre, y será, el más bello eslabón de unión entre los pueblos, aún los más distantes.

Aún no se han levantado los muros que le digan al genio: “De aquí no pasarás”.