Es más apropiado para un hombre reírse de la vida que lamentarse de ella.

La felicidad es no tener que pensar en ella.

Cuando uno es amigo de sí mismo, lo es también de todo el mundo.

Una gran fortuna es una gran esclavitud.

Para muchos hombres, la adquisición de la riqueza no termina con sus problemas, sólo las cambia.

La virtud que se adorna y se alaba ya tiene un defecto.

No hacemos las cosas porque son difíciles; son difíciles porque no nos atrevemos.

La suerte es solo cuestión de oportunidades de preparar encuentros.

No es pobre el que tiene poco, sino el que mucho desea.

Nada es más honorable que un corazón agradecido.

¿Qué importa saber lo qué es una recta si no se sabe lo que es la rectitud?

Donde huyas, hombre, llévate siempre a ti mismo detrás.

Hasta la desgracia se cansa.

La vida es una obra teatral que no importa cuánto haya durado, sino lo bien que haya sido representada.

Si quieres ser amado, ama tú.

No se debe imitar a uno solo, aunque sea el más sabio.

No hay mayor causa para llorar que no poder llorar.

¿Quieren que le diga qué es el verdadero mal? El temblar ante las cosas que se llaman males, el entregarlas a ellas nuestra libertad, y para desafiarlo debemos enfrentar cualquier sufrimiento.

No existe ningún gran genio sin un toque de locura.

No se espante de la pobreza. Nadie vive tan pobre como nació.

Para mayores desgracias guarda la fortuna a quien favorece.

Cuando una parte del todo cae, lo demás no está seguro..

Es parte de la cura desear ser curado.

Las injurias y los beneficios penden de la voluntad.

No hay desgracia a que falte remedio.

¿Preguntas qué es la libertad? No ser esclavo de nada, de ninguna necesidad, de ningún accidente y conservar la fortuna al alcance de la mano.

La vida no es breve, sino que nosotros la hacemos breve desperdiciando nuestro tiempo en actividades sin sentido, sin darnos cuenta de que mientras esperamos vivir, la vida pasa.

¡Estudia! no para saber una cosa más, sino para saberla mejor.

La buena suerte libra a muchos de su castigo, pero a nadie del miedo.

Morir más temprano o más tarde es cosa de poca importancia. Lo que importa es morir bien o mal. Morir bien, aparte, es huir del peligro de vivir mal.

¿Hay algo más necio que no aprender por no haber aprendido antes?

Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que sólo le falta abrir la boca para caer en ella.

Cuando se está en medio de las adversidades ya es tarde para ser cauto.

En la tormenta es cuando se conoce al buen piloto.

A veces incluso vivir es un acto de coraje.

La virtud está en hacer beneficios que de cierto no sean de corresponder.

La mente tarda en olvidar lo que le ha llevado mucho tiempo aprender.

No aprendemos gracias a la escuela, sino gracias a la vida.

Debes saber que cuando uno es amigo de sí mismo, lo es también de todo el mundo.

La recompensa de una buena acción es haberla hecho..

No es que tengamos poco tiempo, sino que perdemos mucho.

El tiempo hace llevaderas las desgracias.

Aquel que tú lloras por muerto, no ha hecho más que precedente.

Por el vicio ajeno, viendo el sabio el suyo.

No hay viento favorable para el que no sabe a qué puerto se dirige.

Cuanto menos merecemos la buena fortuna, más la esperamos.

Necesaria es la experiencia para saber cualquier cosa.

No sirven de nada las desgracias a aquel que no aprenda en ellas.

¡Oh, cuán extemporáneo es comenzar a vivir cuando se ha de dejar de vivir!