Tu opinión inicial acerca de casi cualquier cosa puede cambiar con el paso del tiempo.

Seguro que sabéis que cuando uno está en su propia habitación, en su propia cama, una situación triste puede mejorar un poco.

Así pues, a menos que hayáis sido muy, muy afortunados, sabréis que una buena y larga sesión de llanto a menudo puede haceros sentir mejor, aunque vuestras circunstancias no hayan cambiado lo más mínimo.

El olor de comida cocinándose es a menudo relajante.

Si conocieseis al Conde Olaf y éste de repente os sirviese el desayuno, ¿no temeríais que contuviese algo terrible, como veneno o cristal hecho añicos?

Los peores sitios del mundo se pueden soportar si la gente que allí habita es interesante y amable.

Hay muchos, muchos tipos de libros en el mundo, lo cual tiene sentido porque hay muchas, muchas clases de personas y todas quieren leer algo diferente.

A menos que hayáis sido muy, muy afortunados, habréis experimentado sucesos en vuestra vida que os habrán hecho llorar. Así pues, a menos que hayáis sido muy, muy afortunados, sabréis que una buena y larga sesión de llanto a menudo puede haceros sentir mejor, aunque vuestras circunstancias no hayan cambiado lo más mínimo.

Pero las leyes son un poco raras. Por ejemplo, un país de Asia tiene una ley que obliga a que todas las bicicletas tengan las ruedas del mismo tamaño. Una isla tiene una ley que prohíbe que nadie recoja la fruta. Y una ciudad no demasiado alejada de donde vivimos tiene una ley que me prohíbe acercarme a menos de ocho kilómetros de sus límites.

Es inútil que os describa lo mal que se sintieron Violet, Klaus y Sunny el tiempo que siguió. Si habéis perdido a alguien muy importante para vosotros, ya sabéis lo que se siente; y, si nunca habéis perdido nadie, no os lo podéis imaginar.

Algunas veces, sólo decir que odias algo y que alguien esté de acuerdo contigo puede hacer que te sientas mejor, a pesar de lo terrible de la situación.

No lo entendían, pero, como tantos otros sucesos desafortunados de la vida, no por no entenderlos dejan de ser ciertos.

La adopción es una decisión muy importante, algo que no suele suceder de forma impulsiva. Estoy seguro de que vosotros habéis deseado en algún momento de vuestra vida haber sido educados por gente distinta a la que os está educando, pero en el fondo de vuestro corazón sabíais que las posibilidades eran mínimas.