La felicidad es el privilegio de ser bien engañado.

¡Qué maravillosos descubrimientos haríamos en astronomía si pudiésemos sobrevivir a nuestras predicciones y confirmarlas, observando la marcha y el regreso de los cometas, con los cambios de movimiento del sol, la luna y las estrellas!

¡Ojalá vivas todos los días de tu vida!

La Naturaleza se satisface con muy poco y que la necesidad es madre de la invención.

Cuando en el mundo aparece un verdadero genio puede reconocérsele por este signo: todos los necios se conjuran contra él.

Un hombre no debe nunca avergonzarse por reconocer que se equivocó que es como decir que hoy es más sabio de lo que fue ayer.

Los buenos modales son el arte de hacer cómodas a las personas con quienes conversamos. Quien haga que menos personas se sientan incómodas es el mejor educado de la sala.

Habéis probado claramente que la ignorancia, la pereza y el odio son los ingredientes apropiados para formar un legislador; que quienes mejor explican, interpretan y aplican las leyes son aquellos cuyos intereses y habilidades residen en pervertirlas, confundirlas y eludirlas.

Bajo esta ventana en clima tempestuoso caso a este hombre y esta mujer juntos; Que nadie sino Aquél que gobierna el trueno separe a este hombre y a esta mujer.

Las promesas y la masa de la tarta fueron hechas para ser rotas.

Fue un hombre audaz el que por primera vez comió una ostra.

Nada es constante en este mundo sino la inconstancia.

Tenemos bastante religión para odiarnos unos a otros, pero no la bastante para amarnos.

Cuando el diablo está satisfecho, es una buena persona.

Los naturistas han detectado que una pulga lleva sobre su cuerpo otras pulgas más pequeñas, que a su vez alimentan a otras más diminutas pulgas. Y así, hasta el infinito.

La visión es el arte de ver lo que es invisible para los demás.

Apolo, el dios de la medicina, solía enviar las enfermedades. En el principio, los dos oficios eran uno solo, y sigue siendo así.

Ojalá vivas todos los días de tu vida.

Dichoso es el que no espera nada porque siempre estará satisfecho.

Un hombre nunca debe avergonzarse de sus equivocaciones, que no es más que decir que es más sabio hoy que ayer.

La mayoría de las personas son como alfileres: sus cabezas no son lo más importante.

Es un axioma que aquel a quien todos conceden el segundo lugar, tiene méritos indudables para ocupar el primero.

Que puedas vivir todos los días de tu vida.

Un hombre sabe tocar, otro puede hacer de un pueblo una gran ciudad, y el que no puede hacer ni una cosa ni otra merece que le echen del mundo a patadas; evitar este castigo a sido sin duda lo que ha dado lugar al nacimiento del reino de los críticos.

Añadió que nuestra institución de gobierno y de ley obedecía, sencillamente, a los grandes defectos de nuestra razón y, por consiguiente, de nuestra virtud, ya que la razón por sí sola es suficiente para dirigir un ser racional.

Ningún hombre sabio quiso nunca ser joven.

Nadie jamás ha sido tan experto en la conducta de la vida como para no recibir nueva información por los años y la experiencia.

A los hombres les gusta que se rían de su humor, pero no de su locura.

Por donde resulta indudable que la Naturaleza ha limitado por completo la producción de plantas y animales de volumen tan extraordinario a este continente, por razones cuya determinación dejo a los filósofos.

Un solo enemigo puede hacer más daño que el bien que se pueden hacer diez amigos juntos.

Señor, quisiera saber quien fue el loco que inventó el beso.

La palabra que yo traduzco por la isla volante o flotante es en el idioma original laputa, de la cual no he podido saber nunca la verdadera etimología. Lap, en el lenguaje antiguo fuera de uso, significa alto, y untuh, piloto; de donde dicen que, por corrupción, se deriva laputa, de lapuntuh.

Tenemos suficiente religión para hacer que nos odiemos, pero no suficiente para que nos amemos unos a otros.

Es imposible que algo tan natural, tan necesario y tan universal como la muerte, haya sido diseñado por la providencia como un mal a la humanidad.

Quizá, para el lector, esto pase más bien por una historia europea o inglesa que no de un país tan remoto. Pero debe pararse a meditar que los caprichos de las mujeres no están limitados por frontera ni clima ninguno, y son más uniformes de lo que fácilmente pudiera imaginarse.

La ambición suele llevar a los hombres a ejecutar los menesteres mas viles: Por eso para trepar se adopta la misma postura que para arrastrarse.

Tenemos el mínimo de religión suficiente para odiarnos unos a otros, pero no para amarnos.

Indudablemente los filósofos están en lo cierto cuando nos dicen que nada es grande ni pequeño sino por comparación.

Descubrí cómo escritores prostituidos han extraviado al mundo hasta hacerle atribuir las mayores hazañas de la guerra a los cobardes, los más sabios consejos a los necios, sinceridad a los aduladores, virtud romana a los traidores a su país, piedad a los ateos, veracidad a los espías;

Luego me midieron el dedo pulgar de la mano derecha, y no necesitaron más, pues por medio de un cálculo matemático, según el cual dos veces la circunferencia del dedo pulgar es una vez la circunferencia de la muñeca.

La política, como comúnmente se entiende la palabra, no es más que corrupción.

Los mejores médicos del mundo: el doctor dieta, el doctor reposo y el doctor alegría.

No digo esto con la más pequeña intención de disminuir las muchas virtudes de aquel excelente rey, cuyos méritos, sin embargo, temo que habrán de quedar muy mermados a los ojos del lector inglés con este motivo; pero juzgo que este defecto tiene por origen la ignorancia de aquel pueblo, que todavía no ha reducido la política a una ciencia.

La invención es el talento de la juventud, como lo es el juicio de la edad.

Todo hombre desea vivir mucho, pero ninguno quiere ser viejo.

Libros, los niños del cerebro.

El que quiere adoptar el continente de un hombre orgulloso, debe ocultar su vanidad.

Visión es el arte de ver las cosas invisibles.

La libertad de conciencia se entiende hoy día, no sólo como la libertad de creer lo que uno quiera, sino también de poder propagar esa creencia.