Ignoro las veces en que después de decirle a alguien que soy vegetariano, él o ella intentaban buscar una incoherencia en mi estilo de vida o trataban de buscar un error en un argumentación que yo no había hecho.

La comida no es racional. La comida es cultura, costumbre, deseo e identidad.

Mesa, adorno de marfil, arcoíris, cebolla, peinado, molusco, Sabbat, violencia, cutícula, melodrama, cuneta, miel, pañuelo... Nada la conmovía. (...) Nada conseguía ser más de lo que era en realidad. Eran solo cosas, prisioneras de su propia esencia.

Muchos científicos predicen la debacle total de todas las especies de peces en menos de cincuenta años, mientras se realizan intensos esfuerzos por atrapar, matar y comer más animales marinos.

Comer animales, como el aborto, es uno de esos temas en los que es imposible saber de manera definitiva algunos de los detalles mas importantes. (¿Cuándo es un feto una persona real y no potencial? ¿Cómo es en verdad la experiencia animal?), lo cual remueve las desazones más profundas de uno y a menudo provoca actitudes defensivas o agresivas.

Me encuentro entre el 95 por ciento de propietarios varones de perros que les habla (aunque no en el 87 por ciento que cree que su perro le contesta).

Lo que olvidamos de los animales es lo que empezamos a olvidar de nosotros mismos.

Quizá no exista la "carne". En su lugar, existe este animal, criado en esta granja, sacrificado en esta planta, vendido de este modo y consumido por esta persona.

La crueldad depende de que uno comprenda que está siendo cruel y de las posibilidades que tiene a su alcance para evitarla.

Entre dos seres existe siempre una distancia singular, infranqueable, un santuario impenetrable. Unas veces adquiere forma de soledad. Otras, de amor.