No hay doctrina ajena que en esto pueda superar a la propia experiencia.

La mejora de la comprensión tiene dos fines: primero, nuestro propio incremento de conocimiento; segundo, para habilitarnos a llevar ese conocimiento a los otros.

Identidad personal depende de la conciencia, no de la sustancia.

La disciplina del deseo es el fondo de carácter.

Nuestra ocupación aquí no es conocer todas las cosas, sino aquellas que afectan a nuestra conducta.

Tendríamos menos disputas en el mundo si se tomaran las palabras por lo que son, signos de nuestras ideas solamente, y no por ellas mismas.

La Biblia es una de las mayores bendiciones otorgadas por Dios a los hijos de los hombres. Tiene a Dios como autor; la salvación como final, y la verdad sin ninguna mezcla en su materia. Es toda pura.

Ningún conocimiento humano puede ir más allá de su experiencia.

Una mente sana en un cuerpo sano, es una descripción corta pero completa de un estado feliz en este mundo.

Nuestros ingresos son como nuestros zapatos; si son demasiado pequeños, nos irritan y nos pellizcan; pero si son demasiado grandes, nos hacen tropezar.

El hombre nace libre pero en todos lados esta encadenado.

La finalidad de las leyes no es abolir o restringir, sino preservar y ampliar la libertad.

La noción que a través de los sentidos adquirimos de las cosas exteriores, aunque no sea tan cierta como nuestro conocimiento intuitivo, merece el nombre de conocimiento.

Una señal inequívoca del amor a la verdad, es no mantener ninguna proposición con mayor seguridad de la que garantizan las pruebas.

No se preocupe por sus dificultades en las Matemáticas. Yo puedo asegurarle que las mías son todavía mayores.

La razón por la que los hombres entran en la sociedad es para preservar su propiedad.

Hay mil maneras de lograr la riqueza, pero sólo un camino hacia el cielo.

Es más fácil para un tutor mandar que enseñar.

Pensar amuebla la mente solo con materiales de conocimiento; es pensando que hacemos lo que leemos nuestro.

Hay que perder la mitad del tiempo para poder emplear la otra mitad.

La esperanza de una felicidad eterna e incomprensible en otro mundo, es cosa que también lleva consigo el placer constante.

Amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos es tal verdad para la regulación de la sociedad humana, que por eso solo uno puede determinar todos los casos en la moralidad social.

No puede haber mayor rudeza que interrumpir otro en la corriente de su discurso.

La fortaleza es la protección y el apoyo de las demás virtudes.

Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias.

Siempre he pensado que las acciones de los hombres son los mejores intérpretes de sus pensamientos.

Las bestias no abstraen.

Donde no hay propiedad no hay injuria.

La educación da inicio al caballero, pero la lectura, la buena compañía y la reflexión deben acabarlo.

La única barrera para protegerse del mundo es tener un conocimiento profundo de él.

La razón por la cual los hombres entran a la sociedad es la preservación de su propiedad.

Con frecuencia hay más que aprender de las inesperadas preguntas de un niño que de los discursos de los hombres.

El conocimiento de los hombres no va más allá de su experiencia.

Todo hombre tiene una propiedad sobre su propia persona. Nadie tiene derecho sobre ella, excepto él mismo.

Ensueño es cuando las ideas flotan en nuestra mente sin reflexión o sentido de la comprensión.

Cada uno es ortodoxo con respecto a sí mismo.

La noticia que a través de los sentidos adquirimos de las cosas exteriores, aunque no sea tan cierta como nuestro conocimiento intuitivo, merece el nombre de conocimiento.

Nadie puede transferir a otro más poder del que encerrare en sí, y nadie sobre sí goza de poder absoluto y arbitrario, ni sobre los demás tampoco, que le permitiere destruir su vida o arrebatar la vida o propiedad ajena.

Toda riqueza es producto del trabajo.

Las nuevas opiniones siempre son sospechosas, y normalmente se rechazan, sin más razón que el hecho de no ser comunes.

El que quiera seriamente disponerse a la búsqueda de la verdad, deberá preparar, en primer lugar, su mente para amarla.

Las leyes se hicieron para los hombres y no los hombres para las leyes.

Aquello que es estático y repetitivo es aburrido. Aquello que es dinámico y aleatorio es confuso. En el medio yace el arte.

El objetivo de ley no es abolir o restringir, sino preservar y ampliar la libertad. Para todos los estados de seres creados, capaces de derecho, donde no hay ley, no hay libertad.

Para prejuzgar las nociones de otros hombres antes de haberlas observado no es mostrar su oscuridad sino apagar nuestros propios ojos.

Todos los hombres son susceptibles al error; y mayoría de los hombres están, en muchos puntos, por pasión o interés, bajo su tentación.

Los padres se preguntan por qué los ríos son amargos, cuando ellos mismos envenenan la fuente.

La humanidad. ...como todos somos iguales e independientes, nadie debería dañar la vida, la salud, la libertad o las posesiones de los otros.

Dios ha creado al hombre como una animal sociable, con la inclinación y bajo la necesidad de convivir con los seres de su propia especie, y le ha dotado, además, de lenguaje, para que sea el gran instrumento y lazo común de la sociedad.