Se llama matrimonio de conveniencia a un matrimonio entre personas que no se convienen en absoluto.

Si los hombres supieran todo lo que las mujeres piensan, serían veinte veces más audaces.

Intencionadamente o no, se confunden siempre los jueces con la justicia y los curas con Dios. Así se acostumbran los hombres a desconfiar de la justicia y de Dios.

Los celos son una mezcla explosiva de amor, odio, avaricia y orgullo.

La felicidad se compone de infortunios evitados.

El amor nace de nada y muere de todo.

Nos gusta llamar testarudez a la perseverancia ajena pero le reservamos el nombre de perseverancia a nuestra testarudez.

Estoy de acuerdo en que las sociedades decreten abolir la pena de muerte; pero que empiecen por abolirla los asesinos.

Mientras más cambien las cosas, más permanecen iguales.

La oposición cuida siempre de pedir lo que está segura de no obtener, porque si lo obtuviese dejaria de ser oposición.

En politica y en amor el que vence es quien tiene la razón.

Consideramos la incertidumbre como el peor de todos los males hasta que la realidad nos demuestra lo contrario.

Los amigos: una familia cuyos individuos se eligen a voluntad.

Creo en el Dios que hizo a los hombres, pero no en el que los hombres han hecho.

El amor es la más terrible, y también la más generosa de las pasiones; es el único que incluye en sus sueños la felicidad de otra persona.

No se viaja por viajar, sino por haber viajado.

El hombre todo lo perfecciona en torno suyo; lo que no hace es perfeccionarse a sí mismo.

La amistad entre dos mujeres comienza o acaba por ser un complot contra una tercera.

Saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe: sabiduría.

La mejor manera de vivir en paz con los vecinos es no tenerlos.

Tiene mucho de mentira decir verdades que no se sienten.

Se ama sin razón y se olvida sin motivo.

El amor en el matrimonio debería ser la realización de un sueño hermoso y no, como demasiado a menudo sucede, el final.

El límite bueno de nuestra libertad es la libertad de los demás.

La talla de las estatuas disminuye alejándose de ellas; la de los hombres, aproximándose.

Todo hombre tiene tres variedades de carácter: el que realmente tiene; el que aparenta, y el que cree tener.

Estar enamorado significa exagerar desmesuradamente la diferencia entre una mujer y otra.

Los hombres, las flores, la hierba, vuelven a encontrar periódicamente su brillo y su esplendor, su perfume y su juventud. Solo el hombre muere un poco cada año.

Sólo se inventa mediante el recuerdo.

La botánica no es una ciencia; es el arte de insultar a las flores en griego y latín.

Toda persona tiene tres personalidades: la que enseña, la que tiene y la que cree que tiene.

El que quiera estar bien en este mundo, procure no dejarse engañar nunca, pero finja que se deja engañar siempre.