Nuestra voluntad siempre es por nuestro propio bien, pero no siempre vemos qué es eso.

La gratitud es un deber que debe pagarse, pero ninguno tiene derecho a esperarlo.

¡Desgraciado aquel que no sabe sacrificar un día de placer a los deberes de la humanidad!

La necesidad de morir proporciona al hombre sabio una razón para soportar las penas de la vida.

Gente libre, recordar esta máxima: podemos adquirir la libertad, pero nunca se recupera si se pierde una vez.

¿Qué sabiduría puede uno encontrar que sea más grande que la bondad?

¿toda joven que lea una sola página de ese libro, estará perdida?

Todas las pasiones son buenas mientras uno es dueño de ellas, y todas son malas cuando nos esclavizan.

¿Me atrevo a exponer aquí la regla más importante y más util de toda la educación? Es no ahorrar tiempo sino despilfarrarlo.

La paciencia es amarga pero sus frutos son dulces.

No hacer el bien es un mal muy grande..

Nací débil y enfermo: le costé la vida a mi madre y mi nacimiento fue la primera de sus desgracias.

El silencio absoluto lleva a la tristeza. Es la imagen de la muerte.

Lo que hace sociable al hombre es su debilidad.

Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: la naturaleza.

El mundo de la realidad tiene sus límites, pero el mundo de la imaginación es ilimitado.

La virtud es un estado de guerra y para vivir en ella siempre tenemos que combatirnos nosotros mismos.

Si la razón hace al hombre, el sentimiento lo conduce.

Un buen padre vale por cien maestros.

La razón nos engaña a menudo, la conciencia nunca.

El hombre padece pocos males, si se exceptúan los que él mismo se atrae por el abuso de sus facultades.

El dinero que se tiene es instrumento de libertad, el que se busca lo es de servidumbre.

La posteridad me honrará… porque lo he merecido.

Trabajar es un deber indispensable al hombre social. Rico o pobre, fuerte o débil, un ciudadano ocioso es un bribón.

La democracia perfecta sólo puede existir en una sociedad de ángeles.

No basta que una esposa sea fiel, es menester que su marido, sus amigos y sus vecinos crean en su fidelidad.

Todas las pasiones son buenas cuando uno es dueño de ellas, y todas son malas cuando nos esclavizan.

Me siento demasiado superior para el odio.

No hacer el bien ya es un mal muy grande.

Si hubiera una nación de dioses, éstos se gobernarían democráticamente; pero un gobierno tan perfecto no es adecuado para los hombres.

Siempre es más valioso tener el respeto que la admiración de las personas.

Renunciar a nuestra libertad es renunciar a nuestra calidad de hombres, y con esto a todos los deberes de la humanidad.

La única parte interesante de la medicina es la higiene, que, por otra parte, es menos una ciencia que una virtud.

El silencio absoluto conduce a la tristeza. Es la imagen de la muerte.

Es verdaderamente libre aquel que desea solamente lo que es capaz de realizar y que hace lo que le agrada.

Es mas valioso ser respetado que admirado por los demás.

Prefiero ser un hombre de paradojas que un hombre de prejuicios.

La virtud nos resulta difícil por culpa nuestra; pues si siempre fueramos sabios, raramente necesitaríamos ser virtuosos.

El alma resiste mucho mejor los dolores agudos que la tristeza prolongada.

Quien no aborrece mucho el vicio, no ama mucho la virtud.

Si quitáis de nuestro corazón el amor de lo bello, nos quitáis todo el encanto de vivir.

Se confisca al filósofo el placer de ser escuchado y su deseo de conocimiento cesará.

El vicio rara vez se insinuó oponiéndose a la honradez; casi siempre toma el disfraz de ésta.

El hombre que más ha vivido no es aquél que más años ha cumplido, sino aquel que más ha experimentado la vida.

Al salir de ciertas bocas, la misma verdad tiene mal olor.

El hombre es bueno por naturaleza, es la sociedad la que lo corrompe.

La templanza y el trabajo son los dos verdaderos médicos del hombre; el trabajo aguza su apetito, y la templanza le prohibe abusar de él.

Ser adulto es estar solo.

La gratitud es un deber que debiera ser recompensado, pero que nadie debe esperar la remuneración.