Tal vez eso es lo que la vida es... un guiño y estrellas titilantes.

Espero que sea cierto que un hombre puede morir y no sólo vivir en otros sino darles vida, y no sólo vida, sino ese gran sentido de la vida.

Los huesos humanos no son más que vanas líneas que se desvanecen, el universo entero un vacío molde de estrellas.

Mi culpa, mi error, no está en las pasiones que tengo, sino en mi falta de control sobre ellas.

Todos los seres humanos son también seres de ensueño. El soñar une toda la humanidad.

¡Hay tantas cosas que hacer, tantas cosas que escribir! Cuánto se necesita, incluso para empezar a dar cuenta de todo sin los frenos distorsionadores y los cuelgues como esas inhibiciones literarias y los miedos gramaticales…

Pero ¿por que pensar en eso cuando la tierra dorada se extendía delante de nosotros y estaban acechándonos todo tipo de acontecimientos imprevistos para sorprendernos y hacer que nos alegráramos de estar vivos y verlos?

No uses el teléfono, la gente nunca está lista para responder. Usa la poesia.

Enamórate de tu existencia.

Todo el interior de unas vidas interminables y sin final que es vacío. Lastimosas formas de ignorancia.

La única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas.

Es que el mundo que nos rodea es demasiado grande, y es el adios. Pero nos lanzamos hacia adelante en busca de la proxima aventura disparatada bajo los cielos.

Con la aparición de Dean Moriarty comenzó la parte de mi vida que podría llamarse mi vida en la carretera.

Así es la noche, y eso produce. No puedo ofrecer más que mi propia confusión.

La sociabilidad es solo una gran sonrisa y ésta no es más que dientes.

Sentí una punzada en el corazón, como me pasaba cada vez que veía que una chica que me gustaba y yo nos dirigíamos a puntos opuestos de este mundo demasiado grande.

¿A dónde vas tú, Estados Unidos, en tu coche brillante por la noche?

¿Qué se siente cuando uno se aleja de la gente y ésta retrocede en el llano hasta que se convierte en motitas que se desvanecen? Es que el mundo que nos rodea es demasiado grande, y es el adiós.

No pienses con palabras, es mejor que procures ver la imagen.

Si seguis asi vais a volveros locos, pero por favor mantenedme al corriente de lo que os sucede en el camino.

Problemas, ya ves, son la palabra que generaliza los motivos por los que Dios existe.