El que no tiene fe es el que se despide cuando el camino se oscurece.

Gandalf había asistido a un gran concilio de los magos blancos, señores del saber tradicional y la magia buena; y que habían expulsado al fin al Nigromante de su oscuro dominio al sur del Bosque Negro.

Gollum merece la muerte. La merece, sin duda. Muchos de los que viven merecen morir y algunos de los que mueren merecen la vida ¿Puedes devolver la vida? Entonces no te apresures a dispensar la muerte, pues ni el más sabio conoce el fin de todos los caminos.

Un consejo es un regalo muy peligroso, aun del sabio al sabio, ya que todos los rumbos pueden terminar mal.

Seguid si es vuestro deber —dijo—, yo me echaré aquí a dormir y a soñar con comida, ya que no puedo tenerla de otro modo. Espero no despertar nunca más.

Siempre después de una derrota y una tregua, la Sombra toma una nueva forma y crece otra vez.

No ames demasiado la obra de tus manos ni las invenciones de tu corazón.

Y yo diría que hay Elfos y Elfos. Todos son bastante élficos, pero no iguales.

Desleal es aquel que se despide cuando el camino oscurece.

Quien no es capaz de desprenderse de un tesoro en un momento de necesidad es como un esclavo encadenado.

Nada es malo en un principio.

Todo tiene su valor —le respondió Yavanna— y cada cosa contribuye al valor de las otras.

En ese momento, golpearon a la puerta y entró Sam. Corrió hacia Frodo y le tomó la mano izquierda, torpe y tímidamente. La acarició un momento con dulzura y luego enrojeció y se volvió en seguida para irse.

No diré no lloréis, pues no todas las lágrimas son amargas.

La noche se quejaba de la mañana que le habían quitado, y el frío maldecía el anhelado calor.

Si más de nosotros valorasen la comida y la alegría y el canto sobre el oro amontonado, este mundo sería un mundo mejor.

Hay en ti muchas virtudes que tú mismo ignoras, hijo del bondadoso Oeste. Algo de coraje y algo de sabiduría, mezclados con mesura. Si muchos de nosotros dieran más valor a la comida, la alegría y las canciones que al oro atesorado, éste sería un Mundo más feliz.

Ciertas heridas nunca curan del todo.

¡Es que no soy ningun hombre viviente! Lo que tus ojos ven es una mujer. Soy Éowyn hija de Eomund. Pretendes impedir que me acerque a mi señor y pariente. ¡Vete de aqui si no eres una criatura inmortal! Porque vivo o espectro oscuro, te traspasare con mi espada si lo tocas!

El valor se encuentra en lugares inesperados.

Mientras hay vida hay esperanza.

Es sabiduría reconocer la necesidad, cuando todos los otros cursos ya han sido considerados, aunque pueda parecer locura a aquellos que se aferran a falsas esperanzas.

Tu destino está en ti mismo, no en tu nombre.

No se entrometa en los asuntos de magos, porque son sutiles y se enfurecen rápido.

Siempre hay algo bueno en este mundo, y que vale la pena luchar por ello.

El lobo que se oye es peor que el orco que se teme.

Hay una semilla de coraje oculta (a menudo profundamente, es cierto) en el corazón del más gordo y tímido de los hobbits, esperando a algún peligro para germinar.

Non tocca a noi dominare tutte le maree del mondo; il nostro compito è di fare il possibile per la salvezza degli anni nei quali viviamo, sradicando il male dai campi che conosciamo, al fine di lasciare a coloro che verranno dopo terra sana e pulita da coltivare.

No estoy enteramente del lado de nadie, porque, nadie está enteramente de mi lado.

Es viento malo aquel que no trae bien a nadie, como siempre he dicho, y es bueno lo que termina mejor.

Es inútil satisfacer la venganza con venganza; no curará nada.

Si diéramos a la comida, la alegría y las canciones más valor que al oro, este sería sin duda un mundo más feliz.

No había oído que la gente de la Comarca fuera de lengua tan dulce. Pero entiendo que eres amigo de los Elfos; así lo dicen la luz de tus ojos y el timbre de tu voz.

¡Gandalf! Si sólo hubieseis oído un cuarto de lo que yo he oído de él, y he oído sólo muy poco de todo lo que hay que oír.

Infiel es el que despide cuando el camino se oscurece.

Un hombre perseguido se cansa a veces de desconfiar y desea tener amigos.

Las estrellas brillan más cuanto más profunda y oscura es la noche.

Muchos que viven merecen la muerte. Y algunos que mueren merecen la vida. ¿Puedes dásela a ellos? Entonces no seas demasiado ansioso en impartir la muerte en juicio. Porque incluso, los muy sabios no pueden ver todos los fines.

No pidas consejo a los Elfos, pues te dirán al mismo tiempo que sí y que no.

Has sido elegido y, por lo tanto, debes utilizar esa fuerza, corazón e ingenio como lo has hecho.

El país de las hadas contiene muchas cosas, aparte de los elfos y los trasgos, y aparte de los enanos, las brujas, los trolls, los gigantes o los dragones: contienen los mares, el sol, la luna, el cielo y la tierra y todas las cosas que en ella se encuentran: árboles y pájaros, agua y piedra, vino y pan, y nosotros mismos, hombres mortales.

No es oro todo lo que reluce, ni toda la gente errante anda perdida...

El trabajo que nunca se empieza es el que tarda más en finalizarse.

¡Mi armadura es como diez escudos, mis dientes son espadas, mis garras lanzas, mi cola un rayo, mis alas un huracán, y mi aliento muerte!

Sé que esas cosas ocurrieron, pero no puedo verlas. Ya no me queda nada, Sam: ni el sabor de la comida, ni la frescura del agua, ni el susurro del viento, ni el recuerdo de los árboles, la hierba y las flores, ni la imagen de la luna y las estrellas. Estoy desnudo en la oscuridad, Sam, y entre mis ojos y la rueda de fuego no queda ningún velo.

Deseó salir y ver las montañas enormes, y oír los pinos y las cascadas, y explorar las cavernas, y llevar una espada en vez de un bastón.

En un agujero en el suelo, vivía un hobbit. No un agujero húmedo, sucio, repugnante, con restos de gusanos y olor a fango, ni tampoco un agujero, seco, desnudo y arenoso, sin nada en que sentarse o que comer: era un agujero-hobbit, y eso significa comodidad.

Si realmente quiere oír de nosotros, le daré todas las noticias que quiera. ¡Pero hágame callar cuando esté cansado! La lengua se les suelta a los enanos cuando hablan de sí mismos, dicen.

Lo que el corazón desea no son recuerdos. Eso es sólo un espejo, aunque sea tan claro como Kheledzaram.