¿Qué somos, qué es cada uno de nosotros sino una combinatoria de experiencias, de informaciones, de lecturas, de imaginaciones? Cada vida es una enciclopedia, una biblioteca, un muestrario de estilos donde todo se puede mezclar continuamente y reordenar de todas las formas posibles.

Cada ciudad recibe su forma del desierto al que se opone; y así ven el camellero y el marinero a Despina, ciudad fronteriza entre dos desiertos.

La página tiene utilidad sólo cuando le das la vuelta y está detrás la vida que empuja y desordena todas las hojas del libro.

Leer es encontrar algo que va a existir.

La ciudad se te aparece como un todo en el que ningún deseo se pierde y del que tú formas parte, y como ella goza de todo lo que tú no gozas, no te queda sino habitar ese deseo y contentarte.

Al llegar a cada nueva ciudad el viajero encuentra un pasado suyo que ya no sabía que tenía: la extrañeza de lo que no eres o no posees más te espera al paso en los lugares extraños y no poseídos.

Si levantas un muro, piensa en lo que queda fuera.

Yo, al contrario, estoy convencido hace tiempo de que la perfección sólo se produce accesoriamente y por azar; por tanto no merece el menor interés, pues la verdadera naturaleza de las cosas sólo se revela en la destrucción.

Esta historia que he empezado a escribir es aún más difícil de lo que yo pensaba. Ahora me toca representar la mayor locura de los mortales, la pasión amorosa, de la que el voto, el claustro y el pudor natural me han librado hasta aquí.

Y ella se abandona a la corriente de la lectura como al único acto de vida posible en un mundo donde no queda sino arena árida sobre capas de betún oleoso y peligro de muerte por razón de Estado y reparto de fuentes de energía...

En adelante, de aquel pasado suyo verdadero o hipotético, él queda excluido; no puede detenerse; debe continuar hasta otra ciudad donde lo espera otro pasado suyo, o algo que quizás había sido un posible futuro y ahora es el presente de algún otro. Los futuros no realizados son sólo ramas del pasado: ramas secas.

La realidad fotografiada asume en seguida un carácter nostálgico, de alegría desaparecida en alas del tiempo, un caracter conmemorativo, aunque sea una foto de anteayer.

Crecer en círculos concéntricos, como los troncos de los árboles que cada año aumentan una vuelta.

Los futuros no realizados son sólo ramas del pasado: ramas secas.

A los duelos suceden tarde o temprano acontecimientos alegres, es ley de vida.

No puede haber amor si no se es uno mismo con todas sus fuerzas.

Lo que dirige el relato no es la voz: es el oído.

Leer es ir al encuentro de algo que está a punto de ser y aún nadie sabe qué será.

¿Podré decir alguna vez: "hoy escribe", al igual que "hoy llueve", "hoy hace viento"?

La Ciudad es una para el que pasa sin entrar, y otra para el que está preso en ella; una es la ciudad a la que se llega la primera vez, otra la que se deja para no volver, cada una merece un nombre diferente.

A mí, la abadesa me ha asignado una tarea distinta de la suya: escribir esta historia, pero todos los trabajos del convento, tendientes como son a un único fin, la salvación del alma, es como si fueran uno solo.

Toda historia no es otra cosa que una infinita catástrofe de la cual intentamos salir lo mejor posible.

Mientras sé que en el mundo hay alguien que hace juegos de prestidigitación solo por amor al juego, mientras sé que hay una mujer que ama la lectura por la lectura, puedo convencerme de que el mundo continúa.

Le riflessioni che il negozio del macellaio ispira a chi vi entra con la borsa della spesa coinvolgono cognizioni tramandate per secoli in varie branche del sapere: la competenza delle carni e del tagli, il miglior modo di cuocere ogni pezzo, i riti che permettono di placare il rimorso per l'uccisione d'altre vite al fine di nutrire la propria.

La ciudad no cuenta su pasado, lo contiene como las líneas de una mano, escrito en las esquinas de las calles, en las rejas de las ventanas.

Un clásico es un libro que nunca ha cesado de contar lo que tiene que contar.

Entrai a Ipazia un mattino, un giardino di magnolie si specchiava su lagune azzurre, io andavo tra le siepi sicuro di scoprire belle e giovani dame fare il bagno: ma in fondo all’acqua i granchi mordevano gli occhi delle suicide con la pietra legata al collo e i capelli verdi d’alghe.

Las ciudades, como los sueños, están construidas de deseos y de miedos, aunque el hilo de su discurso sea secreto, sus reglas absurdas, sus perspectivas engañosas, y toda cosa esconda otra.

De una ciudad no disfrutas las siete o setenta y siete maravillas, sino la respuesta que da a una pregunta tuya.

Es preciso que entre las cosas pensadas y las cosas no haya más diferencias. Entonces seremos felices.

A veces uno se cree incompleto y es solamente joven.

Yo tenía la impresión de que mi hermano no sólo había enloquecido del todo, sino que se estaba volviendo algo imbécil, cosa más grave y dolorosa, porque la locura es una fuerza de la naturaleza, para bien o para mal, mientras que la bobería es una debilidad de la naturaleza, sin contrapartida.

Finito il turno Arturo torna a casa, alle volte un po' dopo e alle volte un po' prima che suoni la sveglia della moglie, Elide. Lei, stirandosi con "una specie di dolcezza pigra", gli mette le braccia al collo, e dal suo giaccone capisce il tempo che fa fuori.

El único camino para estar con los otros de verdad era estar separado de los otros, imponer tercamente a sí y a los otros esa incómoda singularidad y soledad en todas las horas y en todos los momentos de su vida, como es la vocación del poeta, del explorador, del revolucionario.

El lugar ideal para mí es aquél en que es más natural vivir como extranjero.

Al viajar, te das cuenta de que las diferencias se han perdido: cada ciudad se asemeja más a todas las ciudades, los lugares cambian su forma, orden, distancias, una nube de polvo sin forma invade los continentes.

Cada elección tiene su anverso, es decir, una renuncia, por lo que no hay diferencia entre el acto de elegir y el acto de renunciar.

La fidelidad a lo verdadero no debería ser un criterio de juicio estético.