Estas largas separaciones son peligrosas, el amor resbala por arenas inciertas.

La muerte no existe, la gente sólo muere cuando la olvidan; si puedes recordarme, siempre estaré contigo.

Llevamos cuatro años juntos y todavía siento por él la misma indefinible alquimia del primer día, una atracción poderosa que el tiempo ha matizado con otros sentimientos, pero que sigue siendo la materia primordial de nuestra unión.

Me gustaría creer que el espíritu de mi madre me cuida, pero esas son niñerías.

El espíritu se le fue desprendiendo en la misma medida en que le germinaron las alas.

Así es el exilio, lanza a la gente a los cuatro vientos y después resulta muy difícil reunir a los dispersos.

Tú eres tu propio enemigo, Ryan. Empieza por perdonarte, si no te perdonas vas a vivir siempre prisionero del pasado, castigado por la memoria, que es subjetiva.

Pero ya ves cómo la vida no nos deja en paz; tarde o temprano nos da alcance.

Durante un interminable momento él las observó inmóvil hasta comprenderlo todo, amor, y verla atada con las correas sobre la parrilla eléctrica, y entonces pudieron abrazarse y llorar, hambrientos de pactos y de confidencias, de palabras prohibidas, de promesas de mañana, compartiendo, por fin, el más recóndito secreto.

Compartieron una alegre relación y no la llamaron amor.

Lanzarme con otro libro es tan grave como enamorarme, un impulso alocado que exige dedicación fanática. Con cada uno, como ante un nuevo amor, me pregunto si me alcanzarán las fuerzas para escribirlo y si acaso semejante proyecto vale la pena: hay demasiadas páginas inútiles y demasiados amoríos frustrados.

¿Cómo puede uno no hablar sobre la guerra, la pobreza y la desigualdad cuando las personas que sufren de estas aflicciones no tienen voz para hablar?

El orgullo de quien se cree hermosa daba a su andar un ritmo insolente.

Todos tenemos demonios en los rincones oscuros del alma, pero si los sacamos a la luz, los demonios se achican, se debilitan, se callan y al fin nos dejan en paz.

¿Qué sucederá con este gran espacio vacío que ahora soy? ¿con qué me llenaré cuando ya no quede ni una brizna de ambición, ningún proyecto, nada de mí?

La verdadera amistad, pensaban, resiste el paso del tiempo, es desinteresada y generosa, no pide nada a cambio, sólo lealtad.

En pocas horas el país se dividió en dos bandos irreconciliables y la división comenzó a extenderse entre todas las familias.

La condición femenina es una desgracia, hija, es como tener piedras atadas a los tobillos, no se puede volar.

Los dos momentos son muy parecidos: el nacimiento y la muerte están hechos de la misma tela.

Cuanto más vivo, más desinformada me siento. Solo los jóvenes tienen una explicación para todo.

Tu piensas en palabras,para ti el lenguaje es un hilo inagotable que tejes como si la vida se hiciera al contarla. Yo pienso en imágenes congeladas en una fotografía.

Escapar ileso en un combate es cuestión de suerte, hasta el más experto puede perecer por una bala perdida.

Los caballos de mi sueño, que caían y volvían a levantarse me vinieron a la mente, porque me he caído y vuelto a levantar muchas veces en la vida, pero ninguna caída fue tan dura como la de tu muerte.

El tema de la noche fue la intervención de la CIA en Latinoamérica, que contribuyó a derrocar democracias y reemplazarlas por el tipo de gobierno totalitario que ningún norteamericano toleraría.

Para tí el lenguaje es un hilo inagotable que tejes como si la vida se hiciera al contarla.

La tristeza se manifestaba en las noches en vela, la ropa oscura, el deseo de vivir en una cueva de anacoreta y la ausencia de inspiración.

Si pudiera permanecer inmóvil, sin hablar ni pensar, sin suplicar, llorar, recordar o esperar, si pudiera sumergirme en el silencio más completo, tal vez entonces podría oírte, hija.

Yo iba llorando. Allí había sido feliz.

Se sentía agobiado por la imbecilidad de la raza humana.

Es silenciosa, tranquila, suave, es un estado interno de satisfacción.

Para un chino ilustre el evento más importante en la vida era su propio funeral.

Francisco encontró en esos sencillos elementos un profundo sentido estético y decidió que más tarde tomaría algunas fotografías para su colección. Nunca pudo hacerlo.

La gente amable con sentido común no crea personajes interesantes. Solo hacen buenos ex cónyuges.

El amor es un contrato gratuito que comienza con una chispa y puede terminar de la misma manera.

Escribe lo que no debes olvidar.

Fue lectora voraz desde muy corta edad, con los peligros que esa costumbre conlleva.

El que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla.

La curiosidad es la madre de todos los pecados, pero también de todas las ciencias.

A cada uno le llega el momento de alcanzar su nivel de incompetencia.

No podían entender la ventaja de vivir en contra de sus inclinaciones en este mundo para disfrutar de un hipotético bienestar en otro.

Ambos percibieron la piel del otro nunca antes tan precisa y cercana, la presión de sus manos, la intimidad de un contacto anhelado desde el comienzo de los tiempos. Los invadió un calor palpitante en los huesos, en las venas, en el alma, algo que no conocían o habían olvidado por completo, pues la memoria de la carne es frágil.

A medida que avanzaba su estado de gravidez, parecía irse despegando irremisiblemente de la realidad y volcándose hacia el interior de sí misma, en un diálogo secreto y constante con la criatura. Esteban.

No interesa lo que me pasó, si no las cicatricen que me marcan y distinguen.

El pasado y el futuro eran parte de la misma cosa y la realidad del presente era un caleidoscopio de espejos desordenados, donde todo podía ocurrir.

Mario Vargas Llosa’s.

Se encerraba en su habitación a escuchar sus sinfonías predilectas y deleitarse en su propia tristeza.

Mi Popo decía que el amor nos vuelve buenos. No importa a quién amemos, tampoco importa ser correspondidos o si la relación es duradera. Basta la experiencia de amar, eso nos transforma.

Por muy hondo que Brunswick respirara y por muy intensamente que meditara, seguía siendo un nudo de nervios.

Al verla en esa cama de hierro, con los ojos cerrados, los párpados transparentes, cada instante más pálida, respirando con dificultad y conectada a sondas y cables, me volvieron los recuerdos más crueles de tu enfermedad en Madrid.