El perdón es una virtud del valiente.

Si sufro una muerte violenta, como algunos temen y pocos están planeando, sé que la violencia estará en el pensamiento y la acción de los asesinos, no en mi muerte.

Hay dos clases de personas; las que hacen cosas; y las que hablan como loros. Procura quedarte en el primer grupo, ahí tendrás menos competencia.

No hay peor contaminación que la pobreza.

Es un gran privilegio haber vivido una vida difícil.

Con el puño cerrado no se puede dar un apretón de manos.

Un día mi abuelo me dijo que hay dos tipos de personas: las que trabajan, y las que buscan el mérito. Me dijo que tratara de estar en el primer grupo: hay menos competencia ahí.

Para liberarse, la mujer debe sentirse libre, no para rivalizar con los hombres, sino libres en sus capacidades y personalidad.

La felicidad es un estado de ánimo, sabes. No creo que seas permanentemente feliz. Uno está feliz por ciertas cosas y no tan feliz por otras.

No se puede dar la mano con un puño cerrado.

Hay graves dudas de que el debate sobre ecología pueda estar diseñado para distraer la atención de los problemas de la guerra y la pobreza.

Hay que tener cuidado con los ministros que no pueden hacer nada sin dinero, y los que quieren hacerlo todo con el dinero.

Perder la paciencia es perder la batalla.

La fuerza de una nacion en última instancia consiste en lo que puede hacer por cuenta propia y no en lo que puede pedirle prestado a otros.

No se le puede dar la mano a quien permanece con el puño cerrado.

He vivido una larga vida, y estoy orgulloso de que pasé toda mi vida al servicio de mi pueblo. Solo me siento orgulloso de esto y de nada más. Seguiré sirviendo hasta mi último aliento, y cuando me muera, podré decir que cada gota de mi sangre revigorizará a la India y la fortalecerá.

El mundo te exige resultados. No le cuentes a otros tus dolores de parto... muéstrales al niño.

El poder para cuestionar es la base de todo progreso humano.

Es un privilegio haber vivido una vida difícil.

El mundo exige resultados. No le cuentes a otros tus dolores del parto. Muéstrales al niño.