La mayoría de problemas no deriva de las respuestas que nos damos, sino de las preguntas que nos planteamos.

Sólo conocemos el principio de las cosas según lo que nosotros mismos ponemos en ellas.

¡Atrévete a saber! Ten el valor de usar su propia inteligencia.

¿Qué puedo saber? ¿Qué debo hacer? ¿Qué puedo esperar?

¿Que recuerdo queda de los hombres? Una hora de trabajo para el moralista.

Tan solo por la educación puede el hombre llegar a ser hombre. El hombre no es más que lo que la educación hace de él.

La mujer tiene un sentimiento innato para todo lo bello, bonito y adornado.

Como el camino terreno está sembrado de espinas, Dios ha dado al hombre tres dones: la sonrisa, el sueño y la esperanza.

Más de un libro hubiera sido mucho más claro si no hubiera querido ser tan enteramente claro.

La libertad es aquella facultad que aumenta la utilidad de todas las demás facultades.

Ante el sentimiento del deber, enmudecen las más rebeldes pasiones.

Obra de modo que la máxima de tu voluntad pueda ser en todo tiempo principio de una ley general.

El sueño es un arte poético involuntario.

Lo que gran parte de los hombres no habría hecho por impulsos de espontánea bondad ni por principios, se hace bastante a menudo merced al prestigio aparente de una preocupación muy útil, aunque en sí muy superficial, como si el juicio de los demás determinase nuestro valor y el de nuestros actos.

Obra de tal manera que el motivo, el principio que te lleva a obrar, puedas tú querer que sea ley universal.

Reglas para la felicidad: algo que hacer, alguien a quien amar, algo que esperar.

En las tinieblas la imaginación trabaja más activamente que en plena luz.

Un hombre es tanto menos libre e independiente, cuantos más hábitos tiene.

Nada es más contrario a lo bello que lo repugnante, así como nada cae más por debajo de lo sublime que lo ridículo.

La riqueza, aun sin merecimientos, inspira reverencia hasta a gentes desinteresadas, porque acaso les sugiere la idea de los grandes proyectos que permite realizar.

El que es cruel con los animales se vuelve duro también en sus relaciones con los hombres. Podemos juzgar el corazón de un hombre por su trato a los animales.

La ciencia es conocimiento organizado. La sabiduría es vida organizada.

Es absolutamente necesario persuadirse de la existencia de Dios; pero no es necesario demostrar que Dios existe.

El hombre es celoso si ama; la mujer también, aunque no ame.

Todos los intereses de mi razón, de carácter especulativo tanto como práctico, se combinan en las siguientes tres preguntas: 1. ¿Qué puedo saber? 2. ¿Qué debo hacer? 3. ¿Qué puedo esperar?

Ser es hacer.

Por lo tanto tuve que quitar el conocimiento con el fin de hacerle espacio a la creencia.

La felicidad no brota de la razón sino de la imaginación.

Quien aspira a una alta consideración invita a la censura.

Obra siempre de modo que tu conducta pudiera servir de principio a una legislación universal.

El suicidio no es abominable porque Dios lo prohíba; Dios lo prohíbe porque es abominable.

Los niños deben ser educados no para el presente, sino para una condición futura. Posiblemente mejorada, de manera que se adapte a la idea de humanidad y al destino de hombre.

Libertad es aquella facultad que aumenta la utilidad de todas las demás facultades.

Si los gobiernos creen oportuno intervenir en los asuntos científicos, sería más adecuado a su sabia tutela, tanto respecto de las ciencias como respecto de los hombres, el favorecer la libertad de semejante Critica.

Dos cosas llenan el animo de admiración y respeto, siempre nuevos y crecientes, cuanto con mas frecuencia y aplicación se ocupa de ellas la reflexión: el cielo estrellado sobre mi y la ley moral en mi.

La experiencia sin teoría es ciega, pero la teoría sin experiencia es mero juego intelectual.

En la vida conyugal, la pareja unida no tiene que formar más que una sola persona moral, animada y gobernada por el entendimiento del hombre y por el gusto de la mujer.

Lo que nos enriquece no es lo que poseemos, sino aquello de lo que podemos prescindir.

La religión es el reconocimiento de todos nuestros deberes como mandatos divinos.

La religión es el conocimiento de todos nuestros deberes como mandamientos divinos.

No inviertas todo tu tiempo en un sólo esfuerzo, porque cada cosa requiere su tiempo.

Sólo el iluminado, no tiene miedo de las sombras.

Entonces, ¿cómo se ha de buscar la perfección? ¿En dónde reside nuestra esperanza? En la educación, y en nada más.

En cualquier teoría particular sólo hay de ciencia real lo que haya de matemáticas.

Sólo el descenso a los infiernos del auto-conocimiento, puede allanar el camino a la santidad.

Cuanto más ocupados estemos, más agudamente sentimos que vivimos, cuanto más conscientes somos de la vida.

El juego de la pelota es uno de los mejores juegos infantiles porque origina una carrera saludable. En general los mejores juegos son los que, a más de desenvolver la habilidad, ejercitan también los sentidos.

En el orden temporal, ningún conocimiento precede a la experiencia y todo conocimiento comienza en ella.

Pensamientos sin contenidos son vacíos; intuiciones sin conceptos son ciegas.