¡Cuida bien de todo! (hablando Grandet) ¡Allá arriba me darás cuenta de todo! añadió, probando con estas ultimas palabras que el cristianismo debe ser la religión de los avaros.

¿De cuántas infamias se compone un éxito?

¡Qué natural es destruir lo que no podemos poseer, negar lo que no entendemos e insultar lo que envidiamos!

¡Nada en los lenguajes humanos, ninguna traducción del pensamiento hecha con ayuda de los colores, los mármoles, las palabras o los sonidos sabría expresar el nervio, la verdad, la finitud, lo súbito del pensamiento en el alma!

El corazón de una madre es un abismo profundo en cuyo fondo siempre encontrarás el perdón.

Toda felicidad depende del coraje y el trabajo.

¿Qué paciente puede confiar en el conocimiento de un médico sin reputación o mobiliario, en un período en que la publicidad es todopoderosa y cuando el gobierno pinta de dorado las farolas en la Plaza de la Concordia para deslumbrar a los pobres?

¿No vivimos nosotros también de muertos? Pues ¿qué son las herencias?

¿Cómo podemos explicar la perpetuidad de la envidia, un vicio que no se rinde?

No hay gran talento sin gran poder de voluntad.

¿No hay que haberlo experimentado todo para poder expresarlo todo? Y sentir vivamente, ¿no es sufrir? Por consiguiente, las poesías no se crean sino tras penosos viajes que se emprenden a las vastas regiones del pensamiento y de la sociedad.

¡Cuántas tonterías humanas se encierran en ese recipiente que lleva como rótulo: "libertad"!

¿Es que se acaba de amar alguna vez? Hay gente que ha muerto y que yo siento que aún ama.

La falta de vida social es uno de los inconvenientes de la vida rural. Cuando no se está obligado a hacer por el prójimo esos pequeños sacrificios exigidos por la urbanidad y el arreglo personal, se acaba por adquirir la costumbre de no preocuparse por los demás.

La mayoría de los maridos me recuerda a un orangután tratando de tocar el violín.

El matrimonio debe combatir sin tregua un mostruo que todo los devora: la costumbre.

Es correcto lo que dicen: los tres lugares más bellos del mundo son un barco a toda vela, un caballo al galope y una mujer bailando.

El amor no es sólo un sentimiento, es también un arte.

Las solteronas, que nunca han doblegado su temperamento o sus vidas a otras vidas y otros ánimos, tienen en gran parte la manía de hacer que todo lo que les rodea se doblegue.

Los trajes están hechos para poder enseñarlo todo y no dejar ver absolutamente nada.

La igualdad tal vez sea un proceso,pero no hay poder humano que alcance jamás a convertirla en hecho.

Las finanzas, como el tiempo, devora a sus propios hijos.

El vicio es tal vez el deseo de aprender todo.

París, como toda mujer bonita, está sujeta a caprichos inexplicables de belleza y fealdad.

Existen palabras que, semejantes a las trompetas, a los címbalos o al bombo de los titiriteros, atraen siempre al público. Las palabras belleza, gloria, poesía, poseen un sortilegio que seduce incluso a los espíritus más toscos.

Si debes juzgar a un hombre, debes conocer sus pensamientos, tristezas y sentimientos secretos; conocer simplemente los eventos externos de la vida de un hombre solo serviría para hacer una tabla cronológica, una noción tonta de la historia.

Si el amor es la primera entre todas las pasiones, es porque halaga todas las demás.

La avaricia empieza donde termina la pobreza.

Ceder a un vicio cuesta más que mantener una familia.

Dios es el poeta; los hombres son solo los actores. Los grandes dramas de la tierra fueron escritos en el cielo.

Te traemos hoy aquí esta maravillosa recopilación de algunas de sus mejores citas.

Los corazones nobles no son celosos ni tienen miedo porque los celos deletrean la duda y el miedo deletrea mezquindad.

Jamás en la vida encontraréis ternura mejor y más desinteresada que la de vuestra madre.

Una mujer conoce el rostro del hombre que ama como un marinero conoce el mar abierto.

Toda la humanidad es pasión; sin pasión, la religión, las historia, las novelas, el arte serían ineficaces.

No se es amigo de una mujer cuando se puede ser su amante.

Unos cazan la dote y otros el capital, aquellos pescan conciencias y estos venden a sus víctimas atadas de pies y manos. El que regresa con el morral lleno es respetado, festejado, aceptado en la buena sociedad.

La modestia es la conciencia del cuerpo.

El sentimiento que el hombre soporta más difícilmente es la compasión, sobre todo cuando la merece. El odio es un tónico, hace vivir, inspira la venganza; pero la compasión mata, debilita aun nuestra flaqueza. Es el mal hecho embelesador, es el desprecio en la ternura o la ternura en la ofensa.

Entre los tontos el vacío se parece a la profundidad. Para el que es vulgar, la profundidad es incomprensible. De ahí viene quizás la admiración del pueblo por todo aquello que no comprende.

Elegancia es la ciencia de no hacer nada igual que los demás, pareciendo que se hace todo de la misma manera que ellos.

La flor más pequeña es un pensamiento, una vida que responde a alguna característica del Gran Todo, de la que tienen una persistente intuición.

La cuestión del vestido es, por otra parte, de gran importancia para quienes quieren aparentar que tienen lo que no tienen, porque es a menudo el mejor medio de poseerlo más adelante.

El anciano es un hombre que ya ha comido y que observa cómo comen los demás.

Es tan fácil soñar un libro, ya que es difícil escribir uno.

Nuestro corazón es un tesoro; si viertes toda su riqueza a la vez, estás en bancarrota.

El error de los hombres superiores es gastar los años de su juventud en hacerse dignos de la estimación de los demás.

La resignación es un suicidio cotidiano.

El bruto se cubre, el rico se adorna, el fatuo se disfraza, el elegante se viste.