El hombre sapiens, la única criatura dotada de razón, es también el único ser que aferra su existencia a cosas irracionales.

En el molde de nuestras acciones es donde se ha forjado la inteligencia.

Debemos obrar como hombres de pensamiento.

No hay mayor enemigo de la risa que la emoción.

Donde hay felicidad, hay creación. Cuanto más rica es la creación, más profunda es la felicidad.

Hay que pensar como hombre de acción y actuar como hombre pensador.

Debemos obrar como hombres de pensamiento; debemos pensar como hombres de acción.

Donde quiera que viva alguna cosa hay abierto, en alguna parte, un registro donde el tiempo se inscribe.

Para un ser consciente, el existir consiste en cambiar, en madurar, en crearse indefinidamente a sí mismo.

La inteligencia se caracteriza por una incomprensión natural de la vida.

Los conceptos están incluidos en las palabras.

El presente sólo se forma del pasado, y lo que se encuentra en el efecto estaba ya en la causa.

En donde hay alegría, hay creación. Cuanto más rica es la creación, más profunda es la alegría.

Se llama libertad a la relación entre el sujeto y el acto que se realiza.

La libertad es un hecho, y entre los hechos que observamos, no hay ninguno que sea más claro.

Las opiniones que más nos gustan son aquellas sobre las que más nos costará dar cuentas, y las razones con las que las justificamos son raramente las mismas que nos han inducido a adoptarlas.

Existir es cambiar, cambiar es madurar, madurar es ir creándose a uno mismo incesantemente.