La muerte no es lo contrario de la vida, es una parte de ella.

Cuando sales de la tormenta no eres la misma persona que entró en ella. De eso se tratan las tormentas.

Me sentía lleno de felicidad. Aquel dulce tacto me caldeó el corazón durante muchos días. Pero, al mismo tiempo, me turbó, me confundió, me angustió. ¿Qué diablos tenía que hacer con aquella felicidad? ¿Hacia dónde debía conducirla?

Al menos aguantó sin caminar hasta el final.

La enseñanza más importante que la Historia ofrece a las personas tal vez sea que "en cierto momento nadie sabía lo que sucedería en el futuro".

La mayor parte de los problemas, creo yo, surgen por expresarse con poca claridad. Y estoy convencido de que la mayoría de la gente habla de manera ambigua porque, en su fuero interno, busca problemas. Eso creo yo.

Los objetivos concretos simplifican la vida.

Las personas no pueden corregir sus defectos. Las tendencias del ser humano se consolidan antes de los veinticinco años, aproximadamente, y después, por más esfuerzos que uno haga, no puede cambiar, en lo esencial, su naturaleza. El problema radica en cómo reacciona el mundo exterior ante las tendencias de uno.

Vence el miedo y la ira que hay en ti. Deja entrar dentro de ti una luz clara que vaya fundiendo el hielo de tu corazón. Eso es volverse fuerte de verdad.

Por más que este sentimiento no me condujera a ninguna parte, no podía dejarlo así como así. Era algo que escapaba a la comprensión.

La gente, pese a tener un chasco nueve de cada diez veces, desea tener al menos una experiencia suprema, aunque sólo sea una vez. Y eso es lo que mueve el mundo. Eso es el arte, supongo.

Soy una persona bastante honesta. Cuando entiendo las cosas, lo digo, y, cuando no las entiendo, también. No me gustan las medias tintas.

Como todos sabemos que somos imperfectos, intentamos ayudarnos los unos a los otros.

Si se inventara un coche que funcionase con bromas estúpidas, tú llegarías bastante lejos.

Siempre que una parte de mí encuentra la palabra adecuada, la otra parte no puede alcanzarla.

Por profunda y fatal que sea la pérdida, por importante que sea lo que nos han arrancado de las manos, aunque nos hayamos convertido en alguien completamente distinto y sólo conservemos, de lo que antes éramos, una fina capa de piel, a pesar de todo, podemos continuar viviendo, así, en silencio.

Se parece a lo que Dostoievski escribió sobre el juego. Es decir, cuando a tu alrededor todo son oportunidades, es muy difícil pasar de largo sin aprovecharlas.

El mundo es una lucha eterna entre una memoria y otra memoria opuesta.

Incluso la persona más tranquila y coherente puede pasar por un gran momento de ruptura. Un periodo para la locura, por así decirlo. Seguramente todos necesitamos esos puntos de inflexión.

Cuando uno se enfrenta a lo que desea, convierte el asunto en algo demasiado pesado marcado por un signo de inevitabilidad. La mayoría de las veces, cuanto más peso, más se aleja la libertad y los pasos que damos se ralentizan.

Somos seres imperfectos que vivimos en un mundo imperfecto.

No hay más remedio que ser lo más honesto posible con uno mismo. Ser honesto y, al menos, vivir con cierta libertad. No sé si te será de gran ayuda, pero es lo único que te puedo decir.

Dios sólo existe en la mente de los hombres.

No es la persona la que elige su destino, sino el destino el que elige a la persona.

Lo que para una persona puede ser una distancia prudencial, para otra puede ser un abismo.

Se puede tratar de olvidar los recuerdos. Pero no se puede borrar la historia.

Estuve mucho tiempo con la vista clavada en esa luz temblorosa, al igual que Jay Gatsby observó, noche tras noche, la pequeña luz en la orilla opuesta del lago.

Nada consume tanto a una persona como los esfuerzos innecesarios y absurdos.

Soy yo mismo de un modo sumamente natural e inevitable. Dado que es un hecho evidente, no me importa demasiado lo que los demás piensen de mí. La manera en que los demás me ven no me atañe. Más bien, eso es algo que sólo les atañe a ellos.

Puede que la vida no sea más que la consecuencia de una mera cadena de acontecimientos ilógicos y, en ciertos casos, extremadamente chapuceros.

Que yo sea yo y no otra persona, es para mí uno de mis más preciados bienes. Las heridas incurables que recibe el corazón son la contraprestación natural que las personas tienen que pagar al mundo por su independencia.

A su lado, lado tenía la sensación de que finalmente la vida volvía a pertenecerme.

Pensar libremente es distanciarse del cuerpo. Salir de esa jaula que te limita. Romper las cadenas y simplemente darle alas a la mente.

La gente se desvive buscando la compresión de quienes les rodean.

Si te arrebatan la libertad, acabas forzosamente odiando a alguien...

Fue un amor violento como un tornado que barre en línea recta una vasta llanura.

Cuando su corazón se mueve, tira del mío. Como dos barcas atadas por una cuerda. Que no se puede cortar, pues no existe ningún cuchillo capaz de cortarla.

La capacidad de creer plenamente en otro es uno de los valores más bellos del ser humano.

Eso es lo que éramos el uno para el otro. Al morirse, ya no supe cómo relacionarme con la gente. Dejé de comprender qué significaba querer a alguien.

Tengo la cabeza atiborrada de cosas que quiero escribir. Como un granero atesorado de cualquier manera. Imágenes, escenas, retazos de palabras, figuras humanas... Están llenos de vida dentro de mi cabeza, lanzando destellos cegadores. Y oigo como gritan: «¡Escribe!».

Una vez que se cuenta una mentira a la sociedad, hay que seguir mintiendo para siempre.

Porque, doctora, vivir y saber morir, en cierto sentido, tienen un valor equivalente.

Insane" es un problema mental congénito, y se considera conveniente tratarlo con una terapia especializada. En cambio, "Lunatic" se refiere a una pérdida temporal del juivio debido al efecto de la luna.

Pero, si se me permite formular una anodina teoria general, en nuestra vida imperfecta las cosas inutiles son, en cierta medida, necesarias.

Cuando la realidad te golpea es como si de pronto, en alta mar, te arrojasen por la borda en plena noche.

Había pensado tantas veces en ello que acabé distorsionando la noción del tiempo.

Pero enamorarse, al fin y al cabo, no tiene ninguna lógica.

Hasta entonces había concebido la muerte como una existencia independiente, separada por completo de la vida. «Algún día la muerte nos tomará de la mano. Pero hasta el día en que nos atrape nos veremos libres de ella.

Desde aquella cima mísera de ruinas vacías de sentimientos pude vislumbrar mi propia vida extendiéndose hasta un futuro remoto.