Por mucho que se jure algo, no pasa a ser verdad.

A un sapo le salen alas y ya cree que es un dragón.

Moriría con una muerte que iba más allá de la muerte, aullaría eternamente sola en la oscuridad.

Los hombres leen cualquier cosa en una sonrisa de complicidad, siempre que el otro se lo permita.

¿De qué sirve un rey que no defiende su reino?

Con dos ojos puedes verme la cara. Con tres podrías verme el corazón. Con dos puedes ver aquel roble. Con tres podrías ver la bellota de la que nació y el tocón seco en que se convertirá algún día. Con dos no ves más allá de tus paredes. Con tres podrías ver el mar del Verano, al sur, y el norte más allá del Muro.

¿Tan lejos anda la locura de la sabiduría?

Pero no siempre era posible estar en el lugar que le correspondía a cada uno.

Dicen que en los detalles está el demonio. Un libro tan largo como este tiene muchísimos demonios, y hay que estar alerta para no caer en sus garras. Por suerte, yo conozco a muchísimos ángeles.

Tres vidas obtendrás de mí. Ni más ni menos. Tres y todo termina. Así que niña debe pensar. —Le dio un beso suave en el pelo—. Pero no mucho tiempo.

Las palabras son como flechas, Arianne. Una vez lanzadas no hay manera de hacerlas volver.

El hombre que no quiere escuchar no puede oír.

Los peores eran los que jugaban al juego de tronos...

Los príncipes nunca llegan tarde. Si otros están antes que ellos, es porque han llegado demasiado pronto.

Antes de correr hay que aprender a caminar.

Un trato justo deja infeliz a ambas partes, he oído decir.

Soy Daenerys de la Tormenta, de la sangre y la semilla de Aegon el conquistador.

Una cosa es ser listo y otra ser inteligente.

Una mente necesita un libro como una espada necesita su piedra de afilar.

Así es la guerra. A los plebeyos los masacraban, mientras que a los de noble cuna los retenían para pedir rescate.

Algunas heridas no llegan a cerrarse jamás, y sangran de nuevo a la menor mención.

Te lo juro, jamás estuve tan vivo como cuando peleaba por este trono, ni tan muerto como ahora que lo tengo.

Se dice que el valor y la locura son primos hermanos.

Al final, todo son palabras, y las palabras se las lleva el viento.

Lo que hace a un señor no son los muros, sino el hombre.

La historia ha confirmado la triste verdad de que las masas irracionales siempre se han alineado detrás del poderoso y no del sabio.

En lo más profundo de la noche nos hacemos preguntas que no nos atrevemos a formular a la luz del día.

Es peligroso ser libre, pero a la mayoría nos gusta.

La plata es dulce y el oro es nuestra madre, pero cuando llega la muerte, valen menos que la última mierda que caga un moribundo.

Quando tornò a girarsi verso di loro, la sua voce era venata di stanchezza, di malinconia. «Molto tempo fa, anche mio padre andò al Sud, rispondendo alla chiamata di un re.» Qualcosa luccicava tra le sue palpebre. «Non fece mai più ritorno.» «Un tempo diverso» rilevò Luwin «e un re diverso.»

El pueblo llano, cuando reza, pide lluvia, hijos sanos y un verano que no acabe jamás -replicó Ser Jorah-. No les importa que los grandes señores jueguen a su juego de tronos, mientras a ellos los dejen en paz. Pero nunca los dejan en paz.

No hay criatura en la tierra tan aterradora como un hombre justo.

He hallado que cuando el alimento es tentador cuando uno debe tener más cuidado. Los envenenadores siempre optan por los platos más selectos.

El valor y la locura son primos hermanos.

Las palabras no convierten a tu madre en una ramera. Es lo que es, y nada de lo que diga Sapo lo puede cambiar.

En la vida real, los monstruos vencen.

Los hombres con un asiento cómodo estaban más inclinados a escuchar. Los hombres de pie estaban más inclinados a gritar.

Los problemas del mañana la preocupaban más que las victorias del ayer.

Aunque le pinten rayas a un sapo no se convierte en tigre.

Nadie se ha muerto pro hincar la rodilla. El que se arrodilla puede volver a levantarse con una espada en la mano. El que no se arrodilla se queda muerto, eso sí, con las piernas bien derechas.

Si le cortas la lengua a un hombre, no demuestras que estuviera mintiendo: demuestras que no quieres que el mundo oiga lo que pueda decir.

Si alguien se pinta una diana en el pecho tiene que ser consciente de que más tarde o más temprano le van a lanzar flechas.

A veces, los caminos diferentes llevan al mismo castillo.

Abrir los ojos es lo único necesario. El corazón miente y la mente engaña, pero los ojos ven. Mira con los ojos. Escucha con los oídos. Saborea con la boca. Huele con la nariz. Siente con la piel. Y sólo luego piensa, y así sabrás la verdad.

Lo peor no es morir; lo peor es no saber cuándo ni cómo.

Háblame de lo que te hacía feliz, de lo que te hacía reír, de tus recuerdos más queridos; recuérdame que quedan cosas buenas en el mundo.

Vivo en la tristeza y la añoranza perpetuas. Donde antes tenía el corazón, ahora solamente hay un lugar vacío.

¿Qué pasa si tras la puerta de la muerte no hay una tierra de luz y miel, sino sólo frío, oscuridad y dolor?

Todo vuelo comienza con una caída.