La oración debería ser la llave para abrir el día y el cierre de la noche.

Cuando un amigo nos pida algo, la palabra “mañana” no debería existir.

¿Por qué se ha de temer a los cambios? Toda la vida es un cambio. ¿Por qué hemos de temerle?

Debes perder una mosca para pescar una trucha.

La indignación moral no es más que envidia con aureola.

Nadie sabe el peso de la carga que lleva la otra persona.

Una hermosa pobre encuentra más amantes que pretendientes.

Cuando un amigo pide algo, no hay mañana.

No es tan fiero el león como lo pintan.

El mezquino lleva en sí su propio infierno.

A veces la mejor manera de ganar es perder.

Lee así como degustas de frutas o vinos, o como disfrutas de amistades, el amor o la vida.

Hablar sin pensar es disparar sin apuntar.

Cuando un amigo nos pide algo, la palabra mañana no existe.

La juventud vive de la esperanza; la vejez, del recuerdo.

Quien no es guapo a los 20, ni fuerte a 30, ni rico a los 40, ni sabio en 50, nunca será guapo, fuerte, rico o sabio.

No habría grandes hombres si no existieran los pequeños.

Vivir sin amigos: morir sin testigos.

No esperes; el tiempo nunca será 'perfecto'. Comienza donde estés y trabaja con las herramientas que sea que puedas tener a tu comando, y mejores herramientas serán encontradas a medida que avances.

En todas las tierras el sol sale al amanecer.

El que no sabe nada no duda de nada.

Presta solamente aquello cuya pérdida puedas soportar.

Porque el que necesita para vivir cinco mil libras no es menos pobre que el que necesita cinco.

Un hombre de gran memoria sin aprendizaje tiene una roca y un husillo y ningún bastón para girar.

No todo resbalón significa una caída.

La guerra hace a los ladrones y la paz los ahorca.

El que no es bello a los veinte, ni fuerte a los treinta, ni rico a los cuarenta, ni sabio a los cincuenta, nunca será ni bello, ni fuerte, ni rico, ni sabio.

El alma necesita pocas cosas; el cuerpo muchas.

Aquel que no puede perdonar a otros, rompe el puente sobre el cual él mismo debe pasar si alguna vez fuera a alcanzar el cielo, pues todo el mundo tiene necesidad de ser perdonado.

La vida es la mitad que pasa antes de que sepamos lo que es.

Un padre vale por cien maestros.

Ama a tu vecino, pero no derribes vuestra verja.

No frecuentes las malas compañías, no sea que aumentes su número.

La corona real no quita el dolor de cabeza.

La noche es la madre de los consejos.

El adulterio es justificable: el alma necesita pocas cosas; el cuerpo muchas.

El que ha perdido un ojo conoce el valor del que le queda.

En la conversación, el humor es vale más que ingenio y la simplicidad, más que el conocimiento.

Mantenga la calma en la discusión, pues la ferocidad hace del error una falla y de la verdad una descortesía.