Querer descubrir y amar lo descubierto. Oculto. Con el dolor de siempre perderlo.

Muchas veces en el dolor se encuentran los placeres más profundos, las verdades más complejas, la felicidad más certera.

Amurallar el propio sufrimiento es arriesgarse a que te devore desde el interior.

La tristeza se retrata en todita mi pintura, pero así es mi condición, ya no tengo compostura.

El diablo es rubio y en sus azules ojos dos estrellitas encendió el amor, con su corbata y sus calzones rojos, el diablo me parece encantador.

Era un niño que iba en un mundo de colores... Mis amigos, mis compañeros, se convirtieron en mujeres poco a poco; me convertí en persona mayor en instantes.

Te quiero… gracias porque vives, porque ayer me dejaste tocar tu luz más íntima y porque dijiste con tu voz y tus ojos lo que yo esperaba toda mi vida.

Si actúas como si supieras lo que estás haciendo, puedes hacer lo que quieras.

El dolor no es parte de la vida, se puede convertir en la vida misma.

La parte más importante del cuerpo es el cerebro. De mi rostro me gustan mis cejas y mis ojos. Aparte de eso no me gusta nada más. Mi cabeza es demasiado pequeña. Mis pechos y mis genitales son corrientes. Del sexo opuesto, tengo el bigote y el rostro en general.

¿se pueden inventar verbos? quiero decirte uno: yo te cielo, así mis alas se extienden enormes para amarte sin medida... somos de las misma materia, de las mismas ondas...

Me paso la vida enclaustrada en esta pinche mansión del olvido, dizque a recuperar mi salud y a pintar en mis ratos de ocio.

Vivir de recuerdos es morir.

Aunque haya dicho “te quiero” a muchos y haya tenido citas y besado a otros, en el fondo sólo te he amado a ti.

Te amo más que a mi propia piel.

No quiero hablar contigo porque dicen que el pez por la boca muere y siempre que hablo contigo, acabo muriéndome un poco más.

En realidad no sé si mis cuadros son surrealistas o no, pero sí sé que representan la expresión más franca de mi misma.

El arte más poderoso de la vida es hacer del dolor un talismán que cura, una mariposa que renace florecida en fiesta de colores.

El hombre es dueño de su destino y su destino es la tierra, y él mismo la está destruyendo hasta quedarse sin destino.

Árbol de la esperanza, mantente firme.

¡Quién diría que las manchas viven y ayudan a vivir? Tinta, sangre, olor… ¿Qué haría yo sin lo absurdo y lo fugaz?

A veces tienes que olvidar lo que sientes y recordar lo que mereces.

Lo quise hasta que mi dignidad dijo: no es para tanto.

Y hay en ella (la vida) tanta intensidad, tanto interés, que el problema es sólo saberla vivir.

Pensaron que yo era Surrealista, pero no lo era. Nunca pinté sueños. Pinté mi propia realidad.

Lo único de bueno que tengo es que ya voy empezando a acostumbrarme a sufrir…

Soy libre para darme en la madre a mi misma.

Creo que poco a poco, podré solucionar mis problemas y sobrevivir.

Intenté ahogar mis dolores, pero ellos aprendieron a nadar.

Ningún lugar es más triste que una cama vacía.

Traté de ahogar mis penas... pero las condenadas aprendieron a nadar.

Siento que desde nuestro lugar de origen hemos estado juntos, que somos de la misma materia, de las mismas ondas, que llevamos dentro el mismo sentido.

Jamás en toda la vida, olvidaré tu presencia. Me acogiste destrozada y me devolviste íntegra, entera.

Nunca pinto sueños o pesadillas. Yo pinto mi propia realidad.

Mi sangre es un milagro que, desde mis venas cruza el aire de mi corazón al tuyo.

¿Se pueden inventar verbos? Quiero decirte uno: yo te cielo, así mis alas se extienden enormes para amarte sin medida.

Lo que no me mata, me alimenta.

Al final del día, podemos aguantar mucho más de lo que pensamos que podemos.

Sabes bien que atractivo sexual en las mujeres se acaba voladamente, y después no les queda nada más que lo que tengan en su cabeza para poder defenderse en esta cochina vida del carajo.

A veces prefiero hablar con obreros y albañiles que con esa gente estúpida que se hace llamar gente culta.

Nada es más valioso que la risa. Se requiere de fuerza para reír y abandonarse a uno, para ser ligera. La tragedia es lo más ridículo.

Tan absurdo y fugaz es nuestro paso por este mundo, que solo me deja tranquila el saber que he sido auténtica, que he logrado ser lo más parecido a mi misma.

Me pinto a mí misma porque soy a quien mejor conozco.

Enamorate de ti, de la vida y luego de quien tú quieras.

No hay nada más hermoso que la risa.

Pies, ¿para qué los quiero si tengo alas para volar?

Bebo para olvidar, pero ahora… no me acuerdo de qué.

Todo puede tener belleza, aún lo más horrible.

Cada tic-tac es un segundo de la vida que pasa, huye, y no se repite.