La capacidad de reirnos juntos es el amor.

El arte debe tomar a la realidad por sorpresa.

Cuando las personas tienen libertad para hacer lo que quieren, por lo general comienzan a imitarse mutuamente.

Nunca se puede hablar demasiado de las virtudes, los peligros, el poder de la risa compartida.

La gente que escribe libros, rara vez son intelectuales. Los intelectuales son gente que hablan sobre los libros que han escrito otros.

En un cierto momento de la vida se desea un hijo. Quizás, para morir un poco menos cuando se muere.

Para los celos, nada es más aterrador que la risa.

La admiración es amor congelado.

La capacidad de reír juntos es el amor.

Deseo tanto que respeten mi libertad que soy incapaz de no respetar a la de los demás.

Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.

Siempre creo que las cosas van a solucionarse.

La felicidad para mi consiste en gozar de buena salud, en dormir sin miedo y despertarme sin angustia.

Mi pasatiempo favorito es dejar pasar el tiempo, tener tiempo, tomarme mi tiempo, perder el tiempo, vivir a contratiempo.

Solo cerrando las puertas detrás de uno, se abren ventanas hacia el porvenir.

He amado hasta llegar a la locura; y eso a lo que llaman locura, para mí, es la única forma sensata de amar.

Un vestido carece totalmente de sentido, salvo el de inspirar a los hombres el deseo de quitártelo.

Los hombres que hablan mucho no dicen nada.

La libertad de pensar, y de mal pensar y de pensar poco, la libertad de elegir yo misma mi vida, de elegirme a mí misma.