El hombre que se vanagloria en su suerte, será derrocado por el destino.

No hay nada que pueda interponerse entre los amigos de verdad.

Nadie es verdaderamente libre, es esclavo de la riqueza, la fortuna, la ley u otras personas que los impiden a actuar de acuerdo con su voluntad.

Nada tiene más fuerza que la extrema necesidad.

Existe, en la peor de las posibilidades, la mejor posibilidad de un cambio feliz.

El silencio es la mejor respuesta de la auténtica sabiduría.

¿Quién sabe si el vivir no es una muerte, y si, por el contrario, lo que llamamos morir no es sino el comienzo de la vida?

Los amigos muestran su amor en tiempos difíciles, no en la felicidad.

En la bondad hay todo tipo de sabiduría.

La mejor y cosa más segura es mantener un equilibrio en tu vida, reconocer el gran poder que hay a nuestro alrededor. Si puedes vivir de esa manera, eres una persona sabia.

En la naturaleza humana hay generalmente más de necio que de sabio.

El peligro brilla como el sol en los ojos de un hombre valiente.

Cuando el estómago de alguien está lleno, no importa si es rico o pobre.

La vida no tiene una bendición semejante a la de un amigo prudente.

Mucho esfuerzo, mucha prosperidad.

Frente a la muchedumbre, los mediocres son los más elocuentes.

No creáis nunca que los opulentos son dichosos hasta no llegar su última hora.

Quien desaprovecha aprender en su juventud, pierde el pasado y está muerto para el futuro.

No es la belleza sino los atributos fino, mi niña, lo que conserva a un marido.

Sentir respeto es sabiduría.

El silencio es la mejor respuesta de la sabiduría verdadera.

Tú, Troya, patria mía, no serás ya contada entre las ciudades jamás conquistadas.

Breve es la vida, y debemos pasarla lo más agradablemente que se pueda, y no con penas.

Un amigo leal vale 10 mil familiares.

Nadie es feliz durante toda su vida.

El que habla a un necio, aunque sea prudente, parecerá también necio.

Mis labios juran, pero no mi corazón.

Los ricos no pueden comprar el privilegio de morir viejos.

Los mortales deberían contraer entre sí sentimientos amorosos moderados, sin llegar hasta los tuétanos del alma, y los afectos del corazón deberían ser fáciles de desatar para rechazarlos o apartarlos.

Cuestiónalo todo. Aprende algo. Responde a nada.

El mejor placer de vivir es el amor.

Afortunado el hombre cuyos hijos hacen su felicidad en la vida y no su dolor, el desengaño angustiado de sus esperanzas.

Perdona, hijo; los hombres son hombres; es necesario que ellos erren.

Al hombre comedido le basta con lo suficiente.

En mudas circunstancias el buen amigo se manifiesta.

Perseverar, confiando en cualquier esperanza que tenga, es el valor en un hombre.

Los amigos demuestran su amor en tiempos de problemas, no en la felicidad.

Junto con el éxito viene una reputación de sabiduría.

No hay en el mundo nada peor que una mujer, excepto otra mujer.

Cuando un hombre bueno está herido, todo el que se considere bueno debe sufrir con él.

Las ganancias mal logradas reportan pérdidas.

El hombre superior es el que siempre es fiel a la esperanza; no perseverar es de cobardes.

Dícese que los regalos persuaden aun a los dioses.

Ojalá cobraran voz mis brazos, y mis manos, y mi pelo, y mis pies, por el arte de Dédalo o de algún dios, para agarrarse todos de tus rodillas, conjurándote con llanto y con palabras de todas las clases.

Diez soldados dirigidos sabiamente ganarán a cien sin cabezas.

La felicidad es breve. No se quedará. Dios derriba a sus velas.

Donde no hay vino no hay amor.

La desgracia termina por amainar. Los vientos no siempre soplan del mismo cuadrante ni con igual fuerza.

Puede privarnos de riquezas la fortuna, pero no de ánimo.