¿Cómo hacerla callar? ¿Cómo decirle a Denise que la adoraba, que ahora sólo existía ella?, que le sacrificaba todos sus antiguos amoríos de un día?

¿Pero es que no ve lo que estoy sufriendo?... Que estupidez, ¿verdad? ¡Sufro como un niño!

¡Dios mío! ¡Si es que la quiero! ¡Es que la quiero! ¿Por qué se complace en martilizarme de este modo?

La belleza es un estado de ánimo.

En lo más hondo de aquel empecinamiento, clamaba la rebelión del modesto fabricante artesano contra la invasora vulgaridad de los artículos de bazar.

Creo que el futuro de la humanidad está en el progreso de la razón a través de la ciencia.

El artista no es nada sin el don, pero el don no es nada sin trabajo.

Al principio, pretendía aprovechar las ocasiones, a fé de buena ama de casa: luego, se dejaba llevar por la coquetería: al final, se la comían viva.

Dígame si tengo que ponerme de rodillas para conmoverle el corazón.

Yo la quiero... Hace mucho que lo sabe. No juegue el juego cruel de fingir que no entiende... y no t

Y a sabe que soy todo suyo - susurró, a modo de conclusión-. Haga conmigo lo que quiera.

Soy un artista... Estoy aquí para vivir a lo grande.

Si me preguntas qué vine hacer a esta vida, te diré: Vine a vivirla con fuerza.

Repito con la más vehemente convicción: la verdad está en camino, y nada la detendrá.
No soy optimista, quiero ser optimista.

no le había quedado más remedio que hacerse una confesión: aún temblaba al ver pasar a Mouret, pero ahora sabía que no era de miedo.

Nada está nunca acabado, basta un poco de felicidad para que todo vuelva a empezar.

Mantenerse bien; esa es la mitad de la sabiduría y la felicidad.

Le había quedado, de los tiempos en los que soñaba con dedicarse a la literatura y se juntaba con poetas, una desesperación universal.

La realidad y la miseria me oprimen y, sin embargo, sueño todavía.

La juventud es inmoderada en sus deseos.