Se tienen menos necesidades cuanto más se sienten las ajenas.

Reconsideras tu vida conforme la vas viviendo, de la misma forma que si estuvieras escalando una montaña y continuamente vieras los mismos paisajes desde distintos puntos de vista.

Es terrible destruir la imagen que una persona tiene de sí misma en aras de la verdad o cualquier otra abstracción. ¿Cómo saber si será capaz de crear otra que le permita seguir viviendo?

Piensa mal, pero en todos los casos, piensa por ti mismo.

La biblioteca es la más democrática de las instituciones, porque nadie en absoluto puede decirnos qué leer, cuándo y cómo.

No hay duda de que la ficción hace un mejor trabajo con la verdad.

El 11 de septiembre fue terrible pero, si recapitula la historia del Ejército Republicano Irlandés (IRA), lo qué pasó con los estadounidenses no fue tan terrible.

El talento es algo corriente. No escasea la inteligencia, sino la constancia.

El aprendizaje es eso. De repente ves algo que siempre había visto, pero bajo una luz nueva.

No creo que el matrimonio sea uno de mis talentos. He sido mucho más feliz soltero que casado.

Las palabras aparecen en tu mente y allí bailan a ritmos de los que tú conscientemente nada sabes. Cabos y rabos de palabras: pueden ser una indicación de un estado de ánimo oculto. Pueden removerse o cantar durante días, enloqueciéndote. Pueden ser como película invisible, como pelicula adhesiva, entre tú y la realidad.

En la Universidad no te dicen que la mayor parte de la ley es aprender a tolerar a los tontos.

Creo que los niños deben viajar. Creo que es muy bueno llevar a los niños alrededor. Es bueno para ellos. Por supuesto es difícil para los padres.

La risa es, por definición, saludable.

Yo solo poseo una de las menos importantes cualidades necesarias para escribir: la curiosidad.

La palabra casualidad es una blasfemia; nada bajo el sol sucede por casualidad.

Utilizamos a nuestros padres como sueños recurrentes, para entrar en ellos cuando sea necesario.

Eso es el aprendizaje. Entender de repente algo que siempre has entendido, pero de una manera nueva.

El gran secreto que comparten todas las personas mayores es que realmente no han cambiado en setenta u ochenta años. Tu cuerpo cambia, pero tu no cambias en absoluto. Y eso, por supuesto, causa gran confusión.

No confíes en los amigos sin defectos, y ama a una mujer, no a un ángel.