Nuestras emociones actúan como un filtro a través del cual vemos el resto del mundo.

Por miedo a ser castigados o por miedo a no recibir una recompensa empezamos a tratar de complacer a otras personas. Intentamos ser buenos porque la gente mala no recibe recompensas y se la castiga.

No te inquietes por el futuro; mantén tu atención en el día de hoy y permanece en el momento presente.

De niños no tuvimos la oportunidad de escoger nuestras creencias, pero estuvimos de acuerdo con la información que otros seres humanos nos transmitieron del sueño del planeta.

La cantidad de amor que sientes por ti es directamente proporcional a la calidad e integridad de tus palabras.

Tener fe es creer incondicionalmente.

El miedo al amor es uno de los mayores miedos que padecen los seres humanos.

Continuamente estamos lanzando hechizos con nuestras opiniones.

La curación se fundamenta en tres puntos muy sencillos: la verdad, el perdón y el amor hacia uno mismo. Una.

Utiliza tus palabras apropiadamente. Empléalas para compartir tu amor. Usa la magia blanca empezando por ti. Dite a ti mismo que eres una persona maravillosa, fantástica. Dite cuánto te amas. Utiliza las palabras para romper todos esos pequeños acuerdos que te hacen sufrir.

Los seres humanos creemos tantas mentiras porque no somos conscientes. Ignoramos la verdad o simplemente no la vemos. Cuando somos educados, acumulamos una gran cantidad de conocimiento y todo ese conocimiento es como una pared de neblina que no nos permite percibir la verdad, lo que realmente es.

No hagas suposiciones. Encuentre el valor para hacer preguntas y expresar lo que realmente quiere. Comunícate con con los demás lo más claramente posible para evitar malos entendidos, tristeza y dramas. Una vez que estés simplemente de acuerdo con eso, puedes transformar completamente tu vida.

Tu verdad no es la verdad de nadie más y eso incluye a tus propios hijos o a tus propios padres.

Siempre es mejor preguntar que hacer una suposición, porque las suposiciones crean sufrimiento.

Cuando te conviertes en sabio, controlas tu vida con el corazón, no con la cabeza.

El respeto proviene directamente del amor; es una de las grandes expresiones de amor.

La vida en este cuerpo físico es muy corta, aun cuando lleguemos a vivir cien años. Cuando descubrí esto, decidí no perder mi tiempo en crear conflictos, en especial con las personas que amo. Quiero disfrutar de ellas, y lo hago amándolas por ser quienes son, no por lo que creen.

Yo soy vida y tú también eres vida. No existe el espacio vacío en el universo porque todo está lleno de vida. Pero la vida es una fuerza que no puedes ver. Sólo es posible ver los efectos de la vida, el proceso de la vida en acción.

A menudo, suponemos que nuestra pareja sabe lo que pensamos y que no es necesario que le digamos lo que queremos.

Cuando creemos algo, suponemos que tenemos razón hasta el punto de llegar a destruir nuestras relaciones para defender nuestra posición.

El amor es incondicional. El miedo está lleno de condiciones. En.

La tercera regla es: No creas a nadie. No creas a otras personas porque todas mienten constantemente.

Sea lo que sea lo que la vida te arrebate, permite que se vaya. Cuando te entregas y dejas ir el pasado, te permites estar plenamente vivo en el momento presente.

No te creas ninguna cosa que te haga sufrir.

El amor que me hace feliz es el que puedo compartir con la gente que amo. ¿Por qué voy a negar que les quiero? No es importante que me devuelvan ese amor. Quizá muera yo mañana o tal vez muera alguien a quien amo. Lo que me hace feliz es hacerle saber hoy lo mucho que le quiero.

La vida es como bailar. Si tenemos un piso grande, mucha gente bailará. Algunos se enojarán cuando el ritmo cambie. Pero la vida cambia todo el tiempo.

Hoy seré impecable con mis palabras, no me tomaré nada personalmente, no haré suposiciones y haré lo máximo que pueda».

Solamente recibirás una idea negativa si tu mente es un campo fértil para ella.

No te es posible saber lo que siente esa persona ni lo que cree ni conocer todas las suposiciones que hace. No sabes nada de ella.

Haz lo máximo que puedas, y tal vez aprenderás que independientemente del tiempo que medites, puedes vivir, amar y ser feliz».

La necesidad de atención se vuelve muy fuerte y continúa en la edad adulta.

Ser impecable con tus palabras es no utilizarlas contra ti mismo.

Si no te gusta una persona, puedes alejarte de ella. Si no te gustas a ti mismo, no tienes escapatoria; estás contigo mismo adondequiera que vayas.

Hemos acordado que hacer preguntas es peligroso, y que la gente que nos ama debería saber qué queremos o cómo nos sentimos. Cuando creemos algo, suponemos que tenemos razón hasta el punto de llegar a destruir nuestras relaciones para defender nuestra posición.

Tienes el poder de crear. Tu poder es tan fuerte que cualquier cosa que decidas creer se convierte en realidad.

El guerrero tiene control no sobre otros seres humanos, sino sobre sí mismo; controla sus propias emociones. Reprimimos.

El amor en acción sólo genera felicidad. El.

Ser impecable es no ir contra ti mismo. Cuando eres impecable, asumes la responsabilidad de tus actos, pero sin juzgarte ni culparte.

Hemos de perdonar a los que creemos que se han portado mal con nosotros, no porque se lo merezcan, sino porque sentimos tanto amor por nosotros mismos que no queremos continuar pagando por esas injusticias.

Ser impecable con tus palabras significa utilizar tu energía correctamente, en la dirección de la verdad y del amor por ti mismo. Si llegas a un acuerdo contigo para ser impecable con tus palabras, eso bastará para que la verdad se manifieste a través de ti y limpie todo el veneno emocional que hay en tu interior.

Dios es vida. Dios es vida en acción. La mejor manera de decir: «Te amo, Dios», es vivir haciendo lo máximo que puedas.

La vida es el mayor regalo que recibimos, y el arte de vivir es el arte supremo.

El sueño del planeta se va construyendo con las elecciones colectivas que hacemos: es la manifestación de nuestra intención compartida.

Estar vivos es nuestro mayor miedo. No es la muerte; nuestro mayor miedo es arriesgarnos a vivir: correr el riesgo de estar vivos y de expresar lo que realmente somos.

Cuanto más te amas a ti mismo, más disfrutas de tu vida y más disfrutas de la presencia de todas las personas que te rodean.

Por otra parte, el amor no tiene resistencias. Todo lo que hacemos es porque queremos hacerlo. Se convierte en un placer; es como un juego y nos divertimos con él.

Cada ser humano es un artista. Y este es el arte principal que tenemos: la creación de nuestra historia.

Y cuando interactuamos con el sueño externo, juzgamos y castigamos a todas las personas y a todas las cosas según nuestro propio libro de la ley.

Si te veo en la calle y te llamo estúpido, puede parecer que utilizo esa palabra contra ti, pero en realidad la utilizo contra mí mismo, porque tú me odiarás por ello y tu odio no será bueno para mí. Por lo tanto, si me enfurezco y con mis palabras te envío todo mi veneno emocional, las estoy utilizando en mi contra.