La felicidad no se puede poseer, ganar, poseer o consumir. La felicidad es la experiencia espiritual de vivir cada minuto con amor, gracia y gratitud.

Los perdedores viven en el pasado. Los ganadores aprenden del pasado y disfrutan trabajando en el presente hacia el futuro.

Con tal de que seamos persistentes en la búsqueda de nuestro destino más profundo, continuaremos creciendo. No podemos elegir el día ni la hora cuando floreceremos completamente. Sucede en su momento.

Aprenda del pasado, quedese con lo vivido, detalle objetivos para el futuro y viva en el único momento del tiempo sobre el cual se tiene control alguno: ahora.

Los ganadores tienen la capacidad de dar un paso atrás del lienzo de su vida como un artista hace ganando perspectiva. Ellos hacen de su vida una obra de arte: una obra maestra individual.

A la felicidad no se puede viajar, no puede ser poseída, ganada, usada o consumida. La felicidad es la experiencia espiritual de vivir cada minuto con amor, gracia y gratitud.

La esencia de la vida es encontrar algo que realmente ames y luego hacer que la experiencia diaria valga la pena.

Hablar de uno mismo incesante y repetidamente es lo que cambia nuestra autoimagen.

Un sueño es tu visión creativa para tu vida en el futuro. Debes salir de tu zona de confort actual y sentirte cómodo con lo extraño y lo desconocido.

Los errores son dolorosos cuando ocurren, pero años después, una colección de errores es lo que se llama experiencia.

Debes aceptar la responsabilidad por tus acciones, pero no el crédito de tus logros.

Para establecer una verdadera autoestima debemos concentrarnos en nuestros éxitos y olvidarnos de los fracasos y lo negativo de nuestras vidas.

Valentía significa seguir trabajando en una relación, seguir buscando soluciones a problemas difíciles y permanecer contrado durante los períodos de estrés.

El fracaso debe ser nuestro maestro, no nuestro enterrador. El fracaso es una demora, no una derrota. Es un desvío temporal, no un callejón sin salida. El fracaso es algo que sólo podemos evitar si no decimos nada, no hacemos nada y no somos nada.

Tienes toda la razón del mundo para lograr tus más grandiosos sueños. Imaginación más innovación es igual a realización.

Cambia lo que se pueda cambiar, acepta lo que no se pueda cambiar, y aléjate de lo inaceptable.

Se tiene que dar la bienvenida del cambio como la regla, pero no como su gobernante.

Olvídate de las consecuencias del fracaso. El fracaso es sólo un cambio temporal de dirección para encaminarte hacia tu próximo éxito.

El éxito depende casi totalmente del deseo y de la persistencia. La energía adicional que es necesaria para hacer otro esfuerzo o intentar la siguiente estrategia es el secreto de la victoria.

No es en la búsqueda de la felicidad que encontramos la plenitud; es en la felicidad de la búsqueda.

El espíritu de ganador es no en un nacimiento dotado, un alto coeficiente intelectual, ni en el talento. El espíritu del ganador está en la actitud, no la aptitud. La actitud es el criterio para el éxito.

Nunca te conviertas en un experto que deja de ganar experiencia. Ve la vida como una experiencia de aprendizaje continuo.