Sabemos hacer cosas pero no sabemos vivir. Es curioso ese rasgo familiar.

Los hombres son más libres cuando son más inconscientes de la libertad. El grito es un traqueteo de cadenas, siempre lo fue.

La vida no es aceptable a no ser que el cuerpo y el espíritu vivan en buena armonía, si no hay un equilibrio natural entre ellos y si no experimentan un respeto natural el uno por el otro.

El dinero es nuestra locura, nuestra inmensa locura colectiva.

La sociedad era horrible porque estaba loca. La sociedad civilizada es un despropósito. El dinero y el llamado amor son sus dos grandes manías; con el dinero muy a la cabeza. En su inconexa locura el individuo se identifica a sí mismo de esas dos formas: dinero y amor.

La gran experiencia de vida para cada hombre es su aventura hacia la mujer. El hombre acoge en la mujer todo lo que no es él mismo, y de ese resultado, de ese acogimiento, viene cada nueva acción.

¿A qué se debe que todas las mujeres piensan que la finalidad de su vida es tener un maridito y una casita gris en el oeste? ¿Qué clase de finalidad es ésa? ¿Por qué ha de ser ésa la finalidad de la vida?

Toda mi filosofía de trabajo consiste en que la única felicidad estable para el hombre es que este viva casado en unión bendita con la mujer: intimidad física y psíquica entre el hombre y su mujer. Quiero añadir que mi estado de felicidad no es para nada perfecto.

La nuestra es en esencia una época trágica, así que nos negamos a aceptarla trágicamente.

Los hombres y las mujeres deben permanecer separados hasta que sus corazones se vuelvan amables los unos con los otros de nuevo.

Nunca puedo decidir si mis sueños son el resultado de mis pensamientos o mis pensamientos, el resultado de mis sueños.

La ética, la equidad y los principios de justicia no cambian con el calendario.

Hay sólo una cosa que un hombre realmente quiere hacer, toda su vida; y eso es, encontrar su camino a su Dios, su estrella de la mañana, saludar a su prójimo y disfrutar de la mujer que ha recorrido el largo camino con él.

Mi gran religión es una creencia en la sangre, la carne, como más sabias que el intelecto. Podemos equivocarnos en nuestras mentes. Pero lo que nuestra sangre siente, cree y dice, siempre es verdad. El intelecto es sólo una mordaza y una brida.

Era ella como un bosque, como la oscura red de las ramas del roble, con un susurro inaudible de miles de yemas brotando. Y mientras tanto los pájaros del deseo dormían en la vasta maraña del laberinto de su cuerpo.

Es muy cierto, como algunos poetas han dicho, que el Dios que creó al hombre debe haber tenido un siniestro sentido del humor, lo creó como un ser razonable, pero le obligó a tomar esta postura ridícula y lo impulsó con ciego deseo a este ridículo espectáculo.

No creo que le haga más daño a una mujer por dormir con ella que por bailar con ella... o incluso por hablarle del tiempo. No es más que un intercambio de sensaciones en lugar de ideas, conque ¿por qué no?

La gente siempre hace la guerra cuando dice que ama la paz.

La ley del mundo es aprovecharse de los otros, si no queremos que los otros se aprovechen de nosotros.

La libertad hermosa y pura de una mujer era infinitamente más maravillosa que cualquier amor sexual. La única desgracia era que los hombres estuvieran tan retrasados en este asunto con respecto a las mujeres. Insistían en la cosa del sexo como perros.

¡La luna! ¡Ártemis! ¡La gran diosa del pasado espléndido de los hombres! ¿Vas a decirme que ella es un bulto muerto?

No permita que las libertades se le escapen, la gente que vino antes de usted se las ganó a duros porrazos.

La conciencia es una cosa artificial y creada. Es el miedo a uno mismo y el miedo a la sociedad. Se puede llegar a no tener miedo a uno mismo, siempre se tendrá miedo a la sociedad, que es una mala bestia loba, envidiosa y rabiosa.

Esa es la única forma de solucionar el problema industrial: enseñar a la gente a que sepa vivir y viva en la belleza sin necesidad de comprar.

La única justicia es seguir la intuición sincera del alma, esté enojada o tranquila. El enojo es justo y la lástima es justa, pero el juicio nunca es justo.

El orgullo es una forma de egoísmo.

La creación destruye mientras marcha, tira hacia abajo un árbol para que otro se levante. Pero la humanidad ideal aboliría la muerte, se multiplicaría en millones y millones, levantaría una ciudad tras la otra, salvaría cada parásito que viva, hasta que la acumulación de mera existencia crezca hasta convertirse en horror.

Dicen que los genios tienen sobre todo madres estupendas. En su mayoría también tienen destinos tristes.

¡Hombres! El único animal del mundo que debe ser temido.

Nunca confíes en el artista. Confía en el relato. La función verdadera del crítico es salvar al relato del artista que lo creó.

Tenemos que seguir viviendo, a pesar de todos los cielos desplomados.

La vida interior necesita una casa confortable y una buena cocina.

Incluso la guerra era absurda, aunque con la ventaja de que mataba a no poca gente.

Continuaré tirando pan al agua; y si mis hijos vuelven algún día, seré feliz.

Siempre y cuando no sientas que la vida es un asunto ínfimo y miserable, el resto no importa, felicidad o infelicidad.

No creo en el mundo, ni en el dinero, ni en el progreso, ni en el futuro de nuestra civilización. Si es que la humanidad tiene un futuro, tendrá que hacerse muy diferente de como es ahora.

La vida es un viaje al borde del conocimiento, luego un paso tomado.

El mundo de los hombres es soñar, se vuelven locos en sueños y los estrangula una serpiente, pero no pueden despertar.

Pero mejor morir que vivir mecánicamente una vida que es una repetición de repeticiones.

El negocio del arte es revelar la relación entre el hombre y su entorno.

Cualquier ser capaz de demostrar valor no puede ser vil.

Nunca ví a un animal salvaje sentir lástima de sí mismo. Hasta el mas pequeño pájaro caerá muerto de una rama sin haber sentido jamás lástima de sí mismo.

No hay amor sin cópula.

Así es como somos. Utilizamos la fuerza de voluntad para eliminar de la aceptación de nuestra consciencia el conocimiento intuitivo.

¡Es inútil! ¡es inútil intentar liberarse de la propia soledad! Hay que aguantarla toda la vida. Aunque a veces, sólo a veces, el vacío se llene!

La nuestra es una época excesivamente consciente. Sabemos tanto, sentimos tan poco.

Fuerte propaganda pacífica hace que la guerra parezca inminente.

Quiero un amor que sea como un sueño, como dormir, como nacer de nuevo, vulnerable como un niño en el instante de llegar al mundo.

Tenemos que vivir, no importa cuántos cielos hayan caído.